Fuente: https://www.rionegro.com.ar/pulso/las-pymes-cuentan-con-una-novedosa-herramienta-financiera-IX6198857

Uno de los mayores problemas que enfrentan las empresas a la hora de competir y mantener su posicionamiento en el mercado, es tratar de adaptar su circuito financiero, de cobros y pagos, a su rodaje diario.

Sin dudas, uno de los sectores más castigados por esto, es el de las Pymes (pequeñas y medianas empresas) dado que suele ser habitual que el plazo para cobrar sus facturas supere ampliamente al de sus compromisos y obligaciones.

En este sentido, es importante recordar que gracias a la ley Nº 27440 sancionada en mayo de este año, fue creado el denominado “régimen de Factura de crédito electrónica Mi Pymes (FCE)”. Un mecanismo orientado a mejorar las condiciones de financiación de dichas empresas, que les permite aumentar su productividad, mediante el cobro anticipado de créditos originados por operaciones de venta de bienes, servicios y/ o locaciones a plazo.

El citado régimen, no se encontraba reglamentado hasta hace poco. Finalmente la semana pasada el Ministerio de Trabajo de la Nación y la AFIP publicaron tres resoluciones (Res. Nº 209 , Res. General Nº 4367 y Res. Conjunta Nº 4366) reglamentando y determinando su alcance, implementación y operatividad. El sistema será obligatorio (en la medida en que se encuentre funcionando el sistema operativo de la AFIP) a partir del 1/1/2019, para aquellas Pymes proveedoras de grandes empresas del sector automotriz, mientras que, para las operaciones entre pymes, será optativo.

Con el correr del tiempo, podrá hacerse extensivo a otros sectores de la economía.

Básicamente, el esquema funcionará de la siguiente manera: cada vez que una Pyme celebre alguna operación con una gran empresa, cuyo plazo de cobro sea mayor a 30 días, deberá emitir una FCE, mediante el sistema “comprobante en línea” o “sistema web service”.

Posteriormente, la gran empresa dispondrá de 30 días corridos desde su recepción en el domicilio fiscal electrónico para cancelar, rechazar o aceptar la factura. Si pasado este tiempo no lo hiciera, se producirá un reconocimiento tácito. Es importante decir, que este último estará obligado a aceptarlo, salvo casos de daños de mercadería, vicios, defectos, falta de entrega/prestación de servicio, o cuando se haya cancelado el total de la factura de crédito pyme antes de su tiempo pactado.

Para la Pyme, el punto clave se produce con la aceptación de la factura, ya que la misma se convierte en un titulo ejecutivo, permitiéndole decidir si esperar al vencimiento del pago por parte de la empresa más grande o cobrarla antes. Esto es posible transfiriendo la FCE a una cuenta comitente registrada en la caja de valores para que se negocie en el sector financiero o en el mercado de capitales.

Llegada la fecha de vencimiento para el pago, la entidad automotriz transferirá el importe al CBU de la caja de valores, quien le pagará al tenedor que posea el documento. En caso de no cobrar, este último no podrá iniciar acciones contra la Pyme, sino que deberá hacerlo contra la gran empresa o eventuales avalistas.

Todos los movimientos de solicitud, consultas, aceptaciones, rechazos y cancelaciones serán informados en el “registro de facturas de créditos electrónicas Mi pyme”, disponible en el sitio web de la AFIP con clave fiscal.

No queremos dejar de mencionar, que la Res. 340/2017 de la secretaria de Emprendedores de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Producción, es la que establece los valores máximos para que una empresa sea considerada como Pyme.

La factura electrónica My Pyme permite salvar el descalce que habitualmente existe entre el momento de cobrar y el de atender las obligaciones.