Fuente: https://www.clarin.com/economia/canasta-familiar-pobreza-ciudad-supera-20-000_0_rkqLIg5I7.html

Por los aumentos de los precios de los alimentos, en los últimos 12 meses la canasta de indigencia en la Ciudad de Buenos Aires aumentó el 31,5%%, según la Dirección de Estadística y Censos porteña. Y para no ser indigente, una familia tipo – matrimonio y dos hijos– necesitó tener ingresos superiores a los $ 9.895,99.

A su vez la canasta de pobreza, que incluye a la de indigencia, más los aumentos en el transporte público, alquileres y gastos comunes de la vivienda y la electricidad, para una familia tipo propietaria de la vivienda aumentó el 30,7%. Y necesitó tener ingresos mayores a $ 20.216,01 para no ser pobre.

Cuando se comparan estos valores con los ingresos por salarios o jubilaciones, que aumentaron menos que la inflación promedio porteña ( 31%), se infiere que en lo que va del año hay un aumento tanto de la indigencia como de la pobreza.

Ya los datos de los primeros tres meses marcaron que en la Ciudad de Buenos Aires, había 491.373 pobres, equivalente al 16% de los 3.064.463 habitantes porteños: un aumento de 35.373 personas con relación a igual periodo de 2017.

Se descuenta que el número de indigentes y pobres debe haber aumentado más en el segundo trimestre cuando se aceleró el deterioro de la situación económica y la inflación pegó un nuevo salto afectando más a los sectores de menores ingresos.

El Informe oficial porteño marca que, además, hay otras 266.442 personas (8,7% del total) que pertenecían a los sectores “no pobres vulnerables” y 270.209 (8,8%) a la “clase media frágil”, así definidos porque “ante una eventual disminución del poder adquisitivo de los ingresos familiares, por ejemplo, por la suba de precios por encima de sus ingresos, o ante la pérdida del empleo o de ingreso de alguno de sus miembros, tienen una probabilidad alta de caer en los estratos más bajos”.