Fuente: iprofesional

Para evitar una suba todavía mayor a la anunciada del 25% en las tarifas de la electricidad, el Gobierno negoció con las distribuidoras actualizar solo la mitad de lo que correspondía el costo del componente del valor de la factura que deben recibir las empresas por concepto de ajuste por inflación mayorista.

Se trata del llamado Valor Agregado de Distribución (VAD), que es el ítem de la boleta que abona el usuario y que se orienta a retribuir el servicio de Edesur y Edenor como empresas a cargo de la distribución del servicio en la Ciudad de Buenos Aires y varios partidos de la provincia de Buenos Aires.

En las últimas renegociaciones tarifarias se acordó que el VAD se actualizara bajo el Índice de Precios Mayoristas, por lo cual en esta oportunidad correspondía aumentarlo en un 16% siguiendo esa lógica consensuada entre el Ministerio de Energía y las distribuidoras. De haberse llevado a cabo este proceso, la suba tarifaria que el Gobierno oficializará por estas horas no hubiese sido del 25% en promedio, en el caso de la electricidad sino más cercana al 35% o 40%.

Para evitar de alguna manera el impacto social que este porcentaje podría generar en el ánimo de los usuarios, se decidió desboblar el pago a las distribuidoras de este incremento y así mitigar el valor final que a partir de octubre tendrán que pagar los clientes de Edenor y de Edesur por el consumo de energía.

Según el acuerdo alcanzado por el ministerio que dirige Javier Iguacel y las empresas se acordó reconocer ahora solamente la mitad de la actualización del VAD, es decir un 8%, y diferir para febrero del año próximo el 50% restante. Pero además, ese otro 8% que deberían haber recibido ahora las distribuidoras se cancelará en seis cuotas también a partir del segundo mes del 2019.

“Se trata de un acuerdo que permite colaborar con la actual situación social y económica que vive el país, limitando en algo el impacto tarifario, que hubiese sido mayor si no se negociaba este desdoblamiento”, explicaron fuentes oficiales consultadas por iProfesional.

“Sin impacto negativo”

Según consta en sendas cartas enviadas por Edesur y Edenor a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, las empresas informaron que “acordaron con el Ministerio de Energía diferir el 50% de la actualización del Costo propio de Distribución, según lo previsto en el Subanexo 2 del Contrato de Concesión y correspondiente al semestre febrero-agosto del 2018 para su aplicación en seis cuotas mensuales consecutivas a partir del 1 de febrero de 2019, sin que ello implique un impacto económico negativo para la sociedad ni afecte los parámetros de calidad del servicio resultantes de la Revisión Tarifaria Integral del 1 de febrero del 2017”.

En el documento, tanto Edesur como Edenor agregan, aunque con matices, que “el Ministerio de Energía acordó implementar las acciones administrativas necesarias para la regularización de las obligaciones pendientes del período de transición, como así también promover el tratamiento de las cuestiones pendientes de resolución vinculadas al Nuevo Acuerdo Marco aprobado por el Decreto 1972/2004 relativo a los consumos de asentamientos y barrios carenciados”.

Este acuerdo se concreta con el traspaso de las concesiones de Edesur y Edenor de la Nación a la Capital Federal y a la provincia de Buenos Aires, tal como acaba de admitir el propio presidente Mauricio Macri.

“Le estamos traspasando Edenor y Edesur a la provincia de Buenos Aires porque es más justo, porque es la manera de ir equilibrando el gasto estatal para que el Estado no se vuelva una mochila”, apuntó el Presidente en una entrevista con la radio Cadena 3, de esa provincia, aunque sin brindar mayores detalles sobre el proceso de traspaso.

Mientras tanto, en el caso de la actualización parcial del VAD, si bien a los efectos de los usuarios, el incremento final en esta etapa será del 25%, para las distribuidoras este acuerdo representa resignar fondos que ya habían sido computados.

En este sentido, en la factura final que abona el usuario, este componente representa la mitad del total si, además de la distribución se incluyen los costos de generación y transporte, junto con los impuestos municipales, provinciales y nacionales. Se trata además de un índice que no recibe subsidios, que en la actualidad todavía se siguen destinando a la generación o producción de la energía y que representa ingresos genuinos para las distribuidoras.

A principios del año pasado, el Ente Nacional de Regulación de la Electricidad (ENRE), autorizó a Edesur y Edenor un ajuste del 98% en el VAD pero con la salvedad de que sería cancelado en cuotas.

Se determinó una actualización del 48% en febrero del 2017, otro 19% en diciembre y un adicional del 17% en febrero de este año. En cuanto al 20% restante se repartió en 48 cuotas con las facturas de marzo.

De todos modos, tanto durante ese proceso como en las facturas con el 30% de suba que ahora se anuncian, para los clientes el ajuste del VAD pasa casi inadvertido. Esto se debe a que constituye un ajuste mínimo sobre el costo total de la factura que en el caso actual representa un adicional del 4% en la suba final del 30%.

De hecho, de ese porcentaje el 26% corresponde a la actualización del precio estacional de la energía, que se paga en invierno debido a que las generadoras no pueden usar gas en la producción debido a que queda restringido a los clientes residenciales y entonces tienen que optar por los combustibles líquidos.