Fuente: http://www.parlamentario.com/noticia-110193.html

Lejos estuvo el debate sobre los tres proyectos que reemplazan al mega DNU que firmó el presidente Mauricio Macri en enero pasado de emular lo sucedido en Diputados hace dos meses. Simplemente porque ahora en el Senado directamente no hubo debate. El tema se trató inmediatamente después de la votación del proyecto sobre tarifas, habiéndose acordado que fuera una única votación y, como dijimos, sin debate.

Sonó razonable. El oficialismo lo había ubicado inicialmente en primer lugar del temario, y finalmente en la reunión de Labor Parlamentaria se acordó, ante el reclamo de la oposición, invertir el orden de tratamiento. Así, en primer lugar se trató el tema tarifario, y al final, los proyectos que remplazan al DNU. Evidentemente esa concesión de parte de Cambiemos incluía un acuerdo para que este último tema se abordara sin debate.

Eran las 3.25 de la madrugada, tras casi 13 hora de sesión, cuando Cambiemos logró avalar las iniciativas que reproducen el decreto 27/18. Fue una única votación que terminó con 52 votos afirmativos y 11 en contra, sin ninguna abstención.

Quedó así subsanada la polémica generada por el superdecreto que incluía modificaciones en más de un centenar de leyes.

Ese decreto se transformó entonces en un proyecto de simplificación y desburocratización para el desarrollo productivo de la Nación; otro de simplificación y desburocratización para el desarrollo de la infraestructura, y un tercero de simplificación y desburocratización de la Administración Pública Nacional. Los tres se han convertido en sendas leyes.

Estos proyectos habían obtenido media sanción en la madrugada del pasado 22 de marzo pasado, oportunidad en la que la sesión terminó de manera escandalosa, cuando la oposición quiso tratar la derogación del DNU y el oficialismo se retiró, dejando la sesión sin quórum.