Por José Luis Ceteri (5/4/2018)

Revalúo contable ley 27.430

(*)

  1. Introducción

Este trabajo tiene el objetivo de analizar los principales aspectos teóricos y fundamentalmente las implicancias prácticas, relacionados con la aplicación del revalúo contable incluido en la ley 27.430 de Reforma Tributaria, publicada en la edición del Boletín Oficial nro. 33.781 del día viernes 29 de diciembre de 2017.

El ejercicio de la opción de revaluar los bienes, de acuerdo con la mencionada ley es de carácter optativo, no obligatorio.

El hecho de elegir realizar la actualización contable no implicará el pago de ningún impuesto especial.

En la sección 2., de este trabajo, se efectúa un análisis de los arts. 296 a 299 de la ley 27.430, referidos al revalúo contable previsto para sujetos que lleven registraciones contables y emitan estados contables.

En la sección 3., se identifican algunas diferencias importantes entre el contenido del articulado de la ley 27.430 en cuanto a la aplicación del revalúo contable y las normas contables profesionales argentinas (NCPA) emitidas por la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), en cuanto al modelo de revaluación de activos.

En la sección 4., se analizan algunos aspectos críticos que se derivan de los requerimientos de la ley 27.430 y de otras cuestiones que pueden surgir por parte de los organismos de control.

  1. Análisis de los artículos de la ley 27.430 referentes al revalúo contable

El articulado incluido en la mencionada ley, referente a los procedimientos del revalúo contable, se extiende a través de cuatro artículos.

A continuación, se transcriben, en primer término, cada uno de los artículos en cuestión (en fuente italic), y a continuación de cada uno de ellos se efectúan los comentarios que se han estimado convenientes.

Art. 296 – Los sujetos que lleven registraciones contables que les permitan confeccionar balances comerciales podrán ejercer por única vez la opción de revaluar, a los efectos contables, los bienes incorporados en el activo del respectivo ente, conforme lo determine la reglamentación y las normas contables profesionales. A tal fin, podrán aplicar cualquiera de los procedimientos que se detallan en los art. 283 y 284 de esta ley, excepto para aquellos bienes respecto de los cuales la reglamentación establezca el método que resultará aplicable en forma excluyente.

Este primer artículo, referido al revalúo contable, establece una primera y drástica condición para poder ejercer la opción de revaluar, y es que solo por única vez podrá ser ejercida.

No se indican los bienes que quedarían alcanzados y establece que lo determinarán la reglamentación y las normas profesionales.

Al respecto cabe aclarar que al momento de elaboración del presente trabajo (fines de febrero de 2018), la mencionada reglamentación no ha sido aún emitida, por lo que la ley no se encuentra operativa a esa fecha.

Con relación a los procedimientos aplicables para practicar el revalúo se refiere a los arts. 283 y 284 de la misma ley, estableciéndose dos métodos admitidos para tal fin.

El art. 283 establece un método de actualización de los bienes mediante la utilización de la tabla de factores de corrección sobre los valores de costo o adquisición, que se transcribe a continuación, determinados según las disposiciones de la ley de impuesto a las ganancias. Al respecto cabe aclarar que esos valores de origen pueden no ser coincidentes con los contables.

Año/Trimestre

 

Factor

 

2001 y anteriores

 

14,55

 

2002

 

8,21

 

2003

 

6,97

 

2004

 

6,49

 

2005

 

5,98

 

2006

 

5,42

 

2007

 

4,92

 

2008

 

4,36

 

2009

 

4,08

 

2010

 

3,56

 

2011

 

3,15

 

2012

 

2,79

 

2013

 

2,46

 

2014

 

1,93

 

2015

 

1,69

 

2016

 

1,25

 

2017 – 1er trimestre

 

1,13

 

2017 – 2do trimestre

 

1,1

 

2017 – 3er trimestre

 

1,04

 

2017 – 4to trimestre

 

1

 

 

Esta tabla es aplicable a los estados contables con cierre 31 de diciembre de 2017.

Para cierres de ejercicio posteriores, los factores de revalúo se ajustarán por el coeficiente que surja de la variación del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) que suministre el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Está previsto que las tablas que a esos fines elabore la AFIP, contendrán valores mensuales para el 2018.

A los valores así actualizados les serán restadas las amortizaciones determinadas según las disposiciones de la Ley de Impuesto a las Ganancias.

Puede observarse que la tabla de factores de corrección presenta coeficientes por debajo de la inflación real ocurrida en nuestro país, por lo que el importe revaluado quedaría subvaluado respecto a sus posibles valores razonables.

Por ejemplo, el factor incluido en la tabla para corregir al 31/12/2017 el valor de bienes con fecha de origen durante el 2016 es de 1,25, es decir se contempla una inflación de un 25 % habiendo sido la correspondiente a 2017 sensiblemente superior a ese porcentaje.

El art. 284, por su parte, establece que para los bienes inmuebles que no posean el carácter de bienes de cambio y para los bienes de uso amortizables en general (incluida la hacienda con fines de reproducción), se podrá utilizar una valuación determinada por un tasador independiente.

Al respecto en el artículo se enuncian las reglas de independencia que el valuador debe considerar que apuntan a lograr la mayor objetividad posible en la medición.

En opinión del autor, la alternativa prevista en el art. 284, resulta más apropiada que la establecida por el art. 283, dado que llevaría los valores a importes más cercanos a la realidad económica.

La posibilidad de realizar el revalúo contable; podrá ser ejercida total o parcialmente, aplicándose cualquiera de los dos ajustes indicados o, incluso, los dos métodos simultáneamente.

De todas maneras, la inexistencia de una reglamentación, hasta el presente, no permite por el momento determinar en forma fehaciente cuales serían todos los activos que podrían ser incorporados en el proceso de revalúo.

Art. 297 – La contrapartida de la aplicación del régimen de revalúo establecido en esta norma legal se imputará a una reserva específica dentro del patrimonio neto, cuyo importe no podrá ser distribuido y tendrá el destino que a tal efecto establezca la reglamentación.

La ley establece que el importe correspondiente a la contrapartida no podrá ser distribuido. Sujeto a lo que establezca la reglamentación, probablemente se puede interpretar que la reserva resultante podría permanecer en el patrimonio, aun cuando los bienes que la originaron ya hayan sido dados de baja o se hayan depreciado hasta agotar su vida útil.

La reglamentación deberá entonces definir qué destino podrá tener la reserva de revalúo.

Las NCPA por su parte, indican que el saldo por revaluación puede ser transferido a resultados no asignados en proporción a las depreciaciones cargadas a los bienes revaluados o por la baja de estos o posteriormente. No se permite la transferencia directa a resultados del ejercicio

Art. 298 – Los organismos de contralor dependientes del Poder Ejecutivo Nacional, permitirán, en el ámbito de sus respectivas competencias, la presentación de balances o estados contables para cuya preparación se haya utilizado el régimen de revaluación contable establecido en este Capítulo. Se invita a los gobiernos locales a dictar normas de igual naturaleza en sus ámbitos respectivos.

Este artículo aclara que los organismos de contralor deberán aceptar la presentación de balances que incluyan revalúos de acuerdo con la ley 27.430.

Cabe recordar que la aplicación de metodologías similares (revalúos contables ley 19.742 o revaluación según Resolución Técnica 31 de la FACPCE, etc.) han tenido históricamente algunos inconvenientes para ser aceptados por los organismos de control.

Art. 299 – La opción a que se hace referencia en el art. 296 solo puede ejercerse para el primer ejercicio comercial cerrado con posterioridad a la entrada en vigencia de esta ley.

Conforme a lo establecido en este artículo, y en conjunto con lo requerido por el art. 296 (aplicación por única vez), los entes solo tendrán oportunidad de practicar el revalúo en el primer ejercicio comercial cerrado con posterioridad a la entrada en vigencia de esta ley (30 de diciembre de 2017).

En consecuencia, todas las entidades cuyos cierres contables se encuentren establecidos para el 31 de diciembre, solamente podrían realizar el revalúo en los estados contables cuyo cierre opere el 31 de diciembre de 2017, y no tendrían posibilidad de hacerlo posteriormente.

III. Algunas diferencias importantes entre el revalúo de la ley 27.430 y las NCPA

III.1. Frecuencia de las revalorizaciones

Posiblemente, esta sea identificada como una de las diferencias más significativas entre ambas metodologías.

La ley 27.430 establece la posibilidad de efectuar el revalúo por única vez.

Las NCPA por su parte, requieren que el método de revalorización de los bienes sea continuo. Esto implica que cada vez que un ente proceda a emitir estados contables, deberá evaluar si el valor de los bienes que han sido incorporados al método de revalorización continúa representando su valor razonable a la fecha de cierre. En consecuencia, los valores deben ser revisados permanentemente y deben actualizarse si se verifica un cambio que se considere significativo.

III.2. Requisitos para realizar las mediciones a valor corriente

La metodología prevista en el art. 284, requiere la participación de un valuador independiente. Asimismo, no se menciona la posibilidad de obtener los valores revaluados por otra vía que no sea a través de una tasación de un tercero.

Por su parte, las NCPA, no requieren en todos los casos la participación de un tercero independiente para determinar el valor de los activos que se revaloricen.

Sin embargo, los entes de contralor en nuestro país solicitan la intervención de un tercero independiente, con lo que, en este aspecto, no existen diferencias en la práctica concreta.

Conforme con las NCPA, un ente puede obtener valores revalorizados mediante trabajos realizados por personal propio (por ejemplo, verificando valores razonables de mercado mediante la observación de cotizaciones o publicaciones confiables, etc.). Esta alternativa puede ser aplicada para aquellos bienes para los que existe un mercado activo, entendiéndose por tal, aquel en el que las transacciones de activos o pasivos tienen lugar con frecuencia y volumen suficiente para proporcionar información para fijar precios sobre una base de negocio en marcha.

Al respecto puede que para los bienes sujetos a revaluación exista un mercado activo en su condición actual (parecido estado de conservación y similar vida útil transcurrida) que los que se comercializan en el mercado activo. Por ejemplo, el precio obtenido a través de publicaciones y/o consultas a concesionarios de autos, de un automóvil de determinada marca y modelo y con kilometraje y estado de conservación similar a un vehículo de una empresa, puede tomarse como valor razonable para valorizar el rodado de la entidad.

Puede que para otro tipo de bienes no exista un mercado activo en su condición actual (similar estado físico y vida útil transcurrida), pero si exista un mercado para bienes nuevos (sin uso) equivalente en capacidad de servicio a los que son motivo de revaluación (por ejemplo, máquinas sobre las que no es posible ubicar similares en el estado en el que se encuentran las de la empresa que pretende revaluarlas). El ente, en este caso, deberá entonces computar sobre los valores obtenidos, las amortizaciones devengadas correspondientes.

Para los bienes que no se comercialicen en mercados activos con las condiciones indicadas en los párrafos anteriores, las NCPA prevén otros métodos para su revaluación, como ser técnicas de flujos de fondos futuros, obtención de valores de reposición, etc.

En estos casos será muchas veces necesaria la participación de un tercero especialista que participe en la valoración de los bienes sujeto a revaluación.

Las NCPA requieren que la revalorización se aplique a todos los bienes de la misma clase (por ejemplo, todos los inmuebles propiedad del ente). Esta premisa no está contemplada en la ley 27.430, pero es posible que sea incorporada en la reglamentación, dado que, de no ser así, se generaría otra diferencia entre ambas normativas.

III.3. Índices de actualización aplicables

Conforme con los requisitos actuales de las NCPA para poder realizar el ajuste por inflación contable, principalmente existe una pauta que establece que es necesario alcanzar una tasa de inflación 100 % acumulada en tres años consecutivos.

Debido a que con las mediciones oficiales publicadas por Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), esa pauta no ha sido alcanzada, no fue entonces posible hasta el presente realizar la corrección monetaria en los estados contables para reflejar el poder adquisitivo de la moneda nacional.

Sin embargo, la continuidad de un proceso inflacionario en nuestro país que, por el momento no parece ser definitivamente controlado, podría desembocar en un corto plazo, en la acumulación del porcentaje necesario y requerido por las NCPA para quedar obligados a realizar los ajustes por inflación contables.

Los coeficientes que deben ser utilizados en caso de retornarse el ajuste por inflación, conforme con las NCPA, son los derivados del Índice de Precios Mayoristas (IPIM) publicados por el INDEC.

En el caso de los entes que eventualmente aplicasen la metodología descripta en el art. 283 de la ley 27.430 (corrección mediante factores indicados en una tabla en ese artículo), y por lo indicado en los párrafos anteriores, tuviesen también que practicar el ajuste por inflación contable, estarían corrigiendo el valor de los activos con distintos coeficientes de actualización.

Asimismo, también se producirían diferencias con otras compañías que no aplicaran el revalúo, pero sí el ajuste por inflación.

En consecuencia, se vería afectada la comparabilidad entre distintos entes (probablemente de similares actividades) y que podría desencadenar en conclusiones erróneas luego de un análisis económico-financiero.

  1. Algunas cuestiones críticas y/o ventajosas

IV.1. Implementación efectiva de la ley

El objetivo principal de los arts. 296 a 299 de la ley 27.430, es que las empresas tengan la oportunidad, por única vez, y en forma optativa, de llevar ciertos activos a un valor más cercano a la realidad económica, y consecuentemente también, mejorar sus patrimonios netos aun parcialmente.

Sin embargo, hemos observado que los plazos establecidos, conjuntamente con la inexistencia aún de la reglamentación y la restricción de poder ser ejercido por única vez, podrían desembocar en la imposibilidad para muchas compañías de hacer efectiva la opción del revalúo de esta ley, con lo que existiría una alta probabilidad que muchos entes nunca la puedan aplicar.

Muchos entes a la fecha de elaboración de este trabajo ya han emitido los estados contables al 31 de diciembre de 2017 y muchos otros se encuentran en proceso de emitirlos a la brevedad.

Como única solución posible, a todas esas entidades, les quedaría la alternativa de reemitir los estados contables en fecha posterior cuando se encuentre disponible la reglamentación de la ley.

Obviamente esto implicaría costos adicionales que muchas empresas no estarían dispuestas a afrontar.

IV.2. Falta de uniformidad

Con la entrada en aplicación del revalúo contable según la ley 27.430, podrían llegar a generar la utilización de al menos tres métodos diferentes de medición de los activos fijos:

– Costo histórico.

– Costo revalorizado según NCPA.

– Costo revaluado según ley 27.430.

La utilización de estos tres métodos diferentes de medición se podría dar dentro de una misma entidad.

Por ejemplo, una empresa podría, valuar sus edificios utilizando el revalúo según la ley 27.430, los vehículos según el método de revalorización de las NCPA, y el resto de los bienes de uso a costo histórico amortizado.

Otra entidad similar, podría elegir otra combinación de métodos, con lo que la comparabilidad entre ambas compañías se podría encontrar significativamente afectada, en caso de intentar practicarse un análisis económico-financiero.

IV.3. Alternativa viable para entes que no quieran involucrarse con el método de revalorización de las NCPA

La utilización del método de revalorización de las NCPA implica un proceso continuo que debe ser evaluado en oportunidad de cada cierre de ejercicio contable.

Esto puede implicar para ciertas compañías, en especial las más pequeñas o con menos recursos financieros y técnicos, la necesidad de incurrir en gastos adicionales que probablemente no puedan o no quieran afrontar.

Sin embargo, muchas de esas compañías en nuestro país, ven que sus patrimonios netos se encuentran en valores que seguramente no representan la realidad económica, y eso debido principalmente a la desactualización en el valor de sus activos fijos ante la inexistencia de ajustes por inflación desde hace muchos años, y también porque han evaluado que entrar en el proceso de revaluación permanente les puede acarrear costos adicionales no deseados.

Es entonces la oportunidad para muchas entidades de, por única vez, actualizar el valor de sus activos fijos y mejorar sustancialmente la exposición de sus patrimonios netos

  1. Comentarios finales

Podemos sintetizar que la utilización del revalúo contable de la ley 27.430, otorga ventajas y desventajas, según distintas ópticas y análisis.

Tal vez el punto más crítico, sea que tal como está dada la situación, con los plazos establecidos por la ley y ante la inexistencia aun de la reglamentación correspondiente, muchas entidades (principalmente las que tienen cierre de ejercicio los 31 de diciembre), no puedan llevar a cabo la aplicación efectiva de este revalúo contable.

Otra cuestión significativa, es que puede surgir del texto de la reglamentación cuando esta sea emitida, en cuanto al alcance de los activos sujetos a revalúo y a las condiciones para la obtención de los valores en caso de utilizarse el método de tasación independiente.

Quedan interrogantes importantes abiertos:

– ¿Podrán surgir cambios o flexibilizaciones en cuanto a los plazos?

– ¿Podrá repetirse en un futuro realizar otros revalúos si se siguen verificando importantes porcentajes de inflación?

En opinión del autor, la profesión contable debe proceder a involucrarse seriamente en la emisión de la reglamentación de esta ley y puntualizar algunos de los aspectos comentados en este trabajo y otros que pudiesen surgir de otros análisis, ante los entes de control, para que finalmente se pueda lograr una aplicación útil para todas las entidades que pretendan utilizarla.

(*) En este trabajo se comentan los principales aspectos teóricos, y fundamentalmente las implicancias prácticas, relacionados con la aplicación del revalúo contable incluido en la ley 27.430 de Reforma Tributaria.