Desde este domingo, todos los profesionales independientes y trabajadores autónomos quedaron obligados a aceptar la tarjeta de débito como forma de pago.

La medida de la AFIP, que también afecta a todos los comercios, recibió en general el apoyo de las principales cámaras de comercios.

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) aconsejó a los comercios que cumplan con la obligatoriedad del uso del posnet para recibir pagos electrónicos, al tiempo que alertó a las autoridades sobre los costos que la medida entraña, especialmente en los pequeños comercios de barrio.

¿Pero cuánto le cuesta realmente a un trabajador implementar este sistema? Un relevamiento de Clarín mostró que, según el sistema elegido, es posible pagar hasta $42 por cada $ 1.000 que se cobran.

Para aquellas profesiones que trabajan en la calle como taxistas, albañiles o remises, la opción más práctica es utilizar un lector que se encastra en el teléfono móvil y permite procesar tarjetas de débito.

Si se usa el de Mercado Pago, ofrecido bajo la marca “Point”, el dispositivo cuesta $299 y ese valor se paga por única vez. No tiene costo de alquiler mensual para el cobrador, pero las comisiones que la empresa retiene en cada operación son un poco más altas.

Para operaciones con tarjeta de débito, la firma acaba de reducir el cobro por operación a 4,22% con el IVA incluido. Es decir, que se paga una comisión de $42 por cada $1.000 que se venden.

Su competidor es Todo Pago, que dispone de dos lectores, Todo Pago mPOS Audio, disponible a $99, y Todo Pago mPOS Bluetooth, a $300. Ambos se pueden adquirir en 3 cuotas sin interés.

En el caso de las ventas con tarjeta de débito, la comisión también es de 4,2% IVA incluido: un costo de $42 cada mil. Además, la aplicación promete que el dinero se acredita en la cuenta del vendedor en 48 horas.

En el caso de locales comerciales, lo más práctico puede resultar pedir un lector fijo de tarjetas, comúnmente conocido como “posnet”. En ese caso, lo que cobran las empresas es un cargo fijo por el alquiler del aparato -que ronda los $300 mensuales-, y luego una comisión fija sobre cada cobro realizado.

En uno de los principales operadores, LaPos, los nuevos clientes tienen el costo de alquiler bonificado para los dos primeros años, si eligen usar la que opera únicamente con tarjetas de débito.

Si optan en cambio por la que también acepta plásticos de crédito, la firma bonifica el 50% del costo por los primeros seis meses, quedando un abono de $149,50 más IVA.

Su competidor, Posnet, ofrece también diferentes tipos de terminales y les bonifica por dos años el costo de las que son “sólo débito” a los comercios monotributistas.

Allí el costo de un equipo fijo por línea telefónica es de $189 más IVA por mes, mientras que una fija para utilizar con el módem es de $369 más IVA por mes.

En todos los casos, a los cargos de alquiler hay que sumarles las comisiones que retienen las empresas en cada cobro. Este arancel, en el caso de las tarjetas de débito, es del 1,1% al 1,2% del monto facturado. Es decir, al menos $11 por cada $1.000 recibidos, señala el matutino.