Fuente: https://losandes.com.ar/article/view?slug=la-realidad-que-quita-el-sueno-por-alejandra-vargas

El viernes se conmemora el Día Mundial del Sueño. Un adulto debería dormir entre 7 y 9 horas.
Cansancio, falta de concentración, dolores físicos, limitación en el rendimiento físico, incremento de accidentes viales, depresión, ansiedad, enfermedades crónicas como hipertensión o problemas cardíacos y hasta el riesgo de adquirir trastornos que disminuyen las funciones cognitivas (como la enfermedad de Alzheimer) son algunas de las consecuencias de dormir mal o no dormir.
El viernes se conmemora el Día Mundial del Sueño. Por ello, han empezado a circular informes y estadísticas que intentan recordar lo importante que es junto al ejercicio diario y la dieta equilibrada un buen sueño. Ése que, de acuerdo a los especialistas, debería durar para los adultos entre 7 y 9 horas. No obstante, según una encuesta realizada por Phillips a participantes de 13 países, el promedio de horas de sueño para los latinoamericanos es de seis horas.
El mismo informe señala que son tres las causas que quitan el sueño a los habitantes de América Latina: preocupaciones financieras (45 por ciento de los consultados), uso de la tecnología (39 por ciento) y preocupaciones laborales (36 por ciento).
Preocupaciones financieras. Comida, alquiler, escuelas, tratamientos médicos que las obras sociales consideran de estética, vestimenta, transporte, en definitiva, llegar a fin de mes es una dificultad para cuatro de cada diez familias argentinas. De hecho, según datos del Banco Central de la República Argentina el año pasado terminó con más argentinos endeudados: 48 por ciento de la población adulta finalizó 2017 comprometida con algún préstamo del sistema financiero.
Uso de la tecnología. Según la consultora global Gfk, los argentinos están entre los menos desconectados: son los terceros después de los chinos y los brasileños. Incluso, una encuesta realizada por D’Alessio Irol (para el Económico de Clarín el año pasado) precisó que 88 por ciento de los consultados utilizan WhatsApp por cuestiones laborales.
La preocupación por la cantidad de tiempo que pasamos frente a una pantalla -en particular de los teléfonos- excede a los adultos de nuestro país. De acuerdo a un informe de Unicef, seis de cada diez (de los 13 millones de niños, niñas y adolescentes argentinos) se comunican usando celular; mientras que ocho de cada diez usa internet.
Preocupaciones laborales. El fantasma de perder el trabajo se metió en el sueño de 34,7 por ciento de los consultados el año pasado por Thomson Reuters/Ipsos Argentina. “En caso de que por alguna razón llegara usted a perder su trabajo, ¿cree que le sería fácil volver a conseguir otro de nivel y calidad equivalente al actual?”, fue otra de las preguntas: 19,3 por ciento respondió que le sería fácil; 22,3 por ciento no supo qué contestar; mientras que 58,4 por ciento indicó que no le sería accesible.