Nota publicada en Diario La Nación /Suplemento Comercio Exterior – 25/5/2017

La presentación de precios de transferencia es una actividad que trasciende las operaciones de comercio exterior y que impacta en las presentaciones impositivas de compañías multinacionales. El término hace referencia a las condiciones, incluidos los precios de las transacciones comerciales o financieras entre empresas asociadas ubicadas en distintas jurisdicciones tributarias, por ejemplo, la transmisión de bienes físicos, bienes intangibles o servicios entre empresas asociadas.

La normativa de precios de transferencia vigente en nuestro país está orientada a que los precios de las operaciones realizadas entre una sociedad local y su vinculada del exterior sean equivalentes al precio normal de mercado.

“Cuando una empresa multinacional o transnacional opera en varias jurisdicciones es fundamental determinar cómo se van a repartir los derechos fiscales entre los países implicados. Los países miembros de la OCDE han decidido aplicar el principio de división de entidad, es decir, cada miembro individual del grupo debe someterse al mismo tipo de imposición que correspondería a una parte independiente, según el principio de plena competencia en circunstancias comparables”, explicó el director de Consultores de Comercio Internacional y miembro de CERA y AMCHAM, Gustavo D’Amuri durante un encuentro organizado por Thomson Reuters del que participaron profesionales de Impuestos y de Comercio Internacional de diversas compañías multinacionales.

“El método de valor reconstruido (de valoración en Aduana) es el más difícil y menos utilizado, donde el valor en aduana es la suma de los siguientes elementos: costo de producción es igual a valor de los materiales y de la fabricación. Es el que más usa la Aduana porque le da libre albedrío para poder fiscalizar, se mete en la ‘cocina’ de las empresas para tratar de armar y reconstruir el valor. Más de una vez, encuentra lo que busca, porque a veces las empresas por una cuestión de orden no tomaron algún costo, se olvidaron de la comisión, cambiaron el sistema de embalaje y ahora está tercerizado, por lo que no fue al centro de costos y quedó afuera. La Aduana pide documentación y se encuentra con facturas de un tercero. Es importante conocer este método porque a veces por la vorágine se desconoce la matriz de costos, sin el detalle completo, y se piensa que ese es el valor total”, señaló D’Amuri durante su presentación sobre los métodos de valoración en Aduana en el encuentro organizado por Thomson Reuters.
D’Amuri remarcó la importancia de que los profesionales de Comercio Exterior, de impuestos y jurídicos tengan las herramientas y la información necesaria para poder adentrarse a lo que pueda resultar de un análisis, para evitar un compliance o una contingencia que puede llegar a ser “un dolor de cabeza”.
La gestión de los precios de transferencia es uno de los principales desafíos del Plan de BEPS (Base Erosion and Profit Shifting, Erosión en la Base y el Traslado de Beneficios), el plan de quince acciones presentado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para tratar de limitar las prácticas habituales del traslado de ganancias de una jurisdicción hacia otra con mayores beneficios impositivos. Estas recomendaciones se orientan a evitar que los precios de transferencia se basen en acuerdos contractuales que no reflejen la realidad económica, que se respete la asignación contractual de riesgos únicamente cuando esté respaldada por la toma real de decisiones; y que incluyen, como algo novedoso, una definición de riesgo como incertidumbre en la consecución de los negocios.

El experto en soluciones de impuestos ONESOURCE de Thomson Reuters, Darío Pepé, señaló que “el concepto de globalización aplicada a impuestos cobra vida con BEPS, en donde aquello que resuelva un equipo local adquiere visibilidad global. En primera medida esto viene dado por el intercambio automático de información entre fiscos. Las estrategias de las compañías quedan en evidencia a partir de los reportes de BEPS. Los equipos de finanzas locales se enfrentan a un escrutinio exponencial global. No solo una decisión que se tomó en Argentina va a impactar fronteras adentro, sino que va también tendrá impacto colateral en los equipos del resto del mundo. Es necesario pensar en global y a partir de allí actuar en local en consecuencia”.

Además, agregó que “el profesional debe cambiar la cultura del trabajo, hoy emerge un nuevo paradigma que impone una nueva necesidad dada por la integración de los equipos de las diferentes disciplinas, tanto en un plano local como internacional. Esto es sin más, que se identifiquen como un todo y no como silos estancos”. Por último, se preguntó acerca de “cuál es el riesgo de no cambiar, repetir los errores del pasado. Hay casos de multinacionales de primer nivel, que por errores de comunicación y alineación interna derivaron en la malversación de las políticas de precios de transferencia acarreando sanciones y daño reputacional”.