Fuente: http://www.ambito.com/

Miércoles 31 de Agosto de 2016

Sería una de las exigencias de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia: la tarjeta para instituciones no bancarias. Crearán la figura del “arrepentido” para los casos de cartelización.

La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia quiere habilitar a “instituciones no bancarias” para que puedan emitir la tarjeta Visa en la Argentina, por ejemplo, supermercados o compañías de electrodomésticos. Además de la eventual multa que defina sobre Prisma Medios de Pago (que maneja Visa Argentina) y los 14 bancos accionistas de la marca, la intención es obligar a un aumento de la competencia en este segmento. Pero todo esto recién sucedería después de fin de año, cuando finalice la investigación de oficio que arrancó la entidad que funciona dentro del paraguas del Ministerio de la Producción.

Una de las principales acusaciones respecto del funcionamiento de Visa en la Argentina es una supuesta cartelización y abuso de posiciones dominantes de mercado. El origen de esta situación, entienden en la repartición que dirige Esteban Greco, es la falta de competencia. Por lo tanto, la idea es multiplicar la cantidad de entidades habilitadas a emitir la principal tarjeta en la Argentina. Y como ejemplo citan el modelo que la propia Visa tiene en Brasil, donde la emisión está repartida en al menos ocho compañías. También Mastercard en la Argentina es emitida por una serie de instituciones, incluyendo entidades no financieras. Claro que entre los bancos también ponen en tela de juicio este enfoque: “En la Argentina el negocio de Master lo maneja First Data, más allá de que haya otros emisores. Y en Brasil está todo concentrado en dos grandes empresas que emiten Visa, más allá de que después aparecen otros jugadores”.

Una opción que mencionan en la CNDC es que se habilite a supermercados a que incorporen la licencia de Visa International, así como otras entidades que ofrecen el plástico pero no tienen la licencia, como sucede con el Banco Hipotecario o el Supervielle. Claro que esto es una decisión de la casa matriz de la empresa que se encuentra en los Estados Unidos. Habrá que ver hasta qué punto el Gobierno puede convencer a la casa central para que habilite la emisión a otros jugadores. Hoy en la Argentina funcionan dos “franquicias” de Visa: una funciona dentro del paraguas de Prisma y la otra la posee el Banco Provincia, que la utiliza sobre todo para habilitar la emisión de tarjetas Visa por parte de bancos del interior y de pequeño tamaño.

Esa competencia, entienden en el Gobierno, permitiría bajar las tasas de interés para financiar los consumos con tarjeta y que haya más competencia entre bancos y otros emisores para mejorar las condiciones de acceso al plástico para el consumidor.

Por lo pronto, ayer se divulgó un comunicado de Prisma Medios de Pago en referencia a la investigación de la CNDC: “La empresa ha ajustado su accionar a la normativa en todo momento, no posee exclusividades, sino que trabaja con libertad en todas sus actividades, sin generar barreras de entrada a competidores en sus negocios”.

Una de las propuestas que se discutirán en los próximos días es darles mayor libertad a los comercios para que puedan disponer las condiciones en que ofrecerán compras en cuotas a sus clientes. Estas opciones serían incluidas en las reformas que se analizan para la ley de tarjetas de crédito, donde además se dispondrá una disminución del arancel que pagan los comercios por las tarjetas del 3% al 1,5%, al tiempo que bajaría sustancialmente para las de débito. “Hoy los comercios no pueden salirse de los grandes acuerdos marco que fijan las tarjetas, la idea es que en el futuro puedan entablar negociaciones individuales con los bancos para lograrlo”, señalan.

Una “perlita” que se conoció en las últimas horas es que el proyecto que enviará el Gobierno para “aggiornar” la ley antimonopolio es el denominado “programa de clemencia”, algo así como la figura del arrepentido en el Código Penal pero para situaciones de cartelización. Dentro de dicho programa, una empresa podrá denunciar su participación en prácticas abusivas de mercado con el objetivo de suavizar posibles penas en su contra. Pero al mismo tiempo deberá brindar información fehaciente respecto de cómo se lleva adelante esa práctica, es decir comprometiendo a otras empresas participantes.