Incompetencia de la Aduana para intervenir en temas relacionados con el régimen cambiario del país.

Incompetencia de la Aduana para intervenir en temas relacionados con el régimen cambiario del país.

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contenciosoadministrativo Federal, sala II (CNFedContenciosoadministrativo)(SalaII)

Fecha: 26/11/2015

Partes: Atanor SCA c. DGA s/ organismo externo

Publicado en: PET 12/02/2016, 9

Hechos:

El Tribunal Fiscal de la Nación declaró la incompetencia de la Aduana para imputar la infracción de declaración inexacta por la falta o tardío ingreso de divisas, en razón de que la aplicación y fiscalización del régimen cambiario es competencia del Banco Central de la República Argentina. La Cámara confirmó la decisión.

 

Sumarios:

  1. La infracción contenida en el inc. c) del art. 954 del Código Aduanero no se encuentra configurada, si la imputación formulada por el servicio aduanero no concierne de manera estricta a una deficiencia, omisión o vicio en la declaración aduanera, sino en la configuración de una circunstancia —la falta de ingreso de las divisas—, cuyo control queda a cargo del Banco Central de la República Argentina, como autoridad fiscalizadora del cumplimiento de la normativa reglamentaria del ingreso de divisas provenientes de las operaciones de comercio exterior restablecido por el decreto 1606/01.

 

(*) Información a la época del fallo

 

Texto Completo: 2ª Instancia. — Buenos Aires, noviembre 26 de 2015.

Considerando: I. Que a fs. 94/98 el Tribunal Fiscal de la Nación declaró la incompetencia de la Aduana para entender en la cuestión cambiaria y declaró la nulidad de la resolución nº 455/13 (AD SAPE), con costas.

Asimismo, ordenó poner en conocimiento del Banco Central de la República Argentina dicho pronunciamiento, a los fines que estime correspondan.

Para así resolver sostuvo -en cuanto aquí interesa- sostuvo que:

“[q]ue con relación a la incompetencia de la aduana para imputar la infracción de declaración inexacta por la falta o tardío ingreso de divisas, la Administradora General de Aduanas en la Instrucción General 2/12 ha efectuado una interpretación tal de la conducta tipificada en el inc. c) del art. 954 del C.A. que excede el marco de su competencia, en razón de que la aplicación y fiscalización del régimen cambiario es competencia del Banco Central de la República Argentina”.

“[q]ue la aduana es el órgano que controla el tráfico internacional de las mercaderías y entre otras funciones, determina, percibe, exige, fiscaliza, devuelve o reintegra los tributos que gravan la importación o exportación de mercaderías y otras operaciones regidas por las leyes y normas aduaneras; aplica y fiscaliza las prohibiciones a la importación y a la exportación (Dto. 618/97)”.

“[q]ue el art. 954 inc. c) del C.A. sanciona en lo que aquí interesa, al que para cumplir una operación de exportación efectuare ante el servicio aduanero una declaración que difiera con lo que resultare de la comprobación y que, en caso de pasar inadvertida produjere o hubiere podido producir el ingreso desde el exterior de un importe pagado o por pagar distinto del que efectivamente correspondiere”.

“[q]ue la CSJN en la causa ‘Subpga SACIE e I’, (sent. del 12/5/1992, Fallos 315:942) dijo que el art. 954 del C.A. ‘da prioridad a la veracidad y exactitud de la declaración, con prescindencia de otra actividad ulterior del declarante -salvo los supuestos previstos en la propia ley- o del control que pueda efectuar el servicio aduanero. Ello se traduce en que, por principio, en la confiabilidad de lo declarado mediante la correspondiente documentación reposa todo un sistema que no depende de la mayor o menor eficiencia con que la Administración Nacional de Aduanas practique las tareas de control que le están asignadas; al contrario, la sujeción a tales presupuestos tiende a evitar que al amparo del régimen de exportación o importación, en su caso, se perpetren maniobras que lo desnaturalicen y perviertan”.

“[q]ue en el ámbito aduanero la infracción tipificada en el inc. c) del art. 954 del C.A. se vincula con la inexactitud que resulte o pudiere resultar de la declaración de los elementos exigibles y el resultado de la comprobación y verificación de la mercadería, inexactitud del precio de la mercadería, sea por diferente valor, calidad, cantidad, etc., en tanto podría detectarse sobrefacturación y/o subfacturación, sea en importación como en exportación, que puede producir diferencias en los importes pagados o por pagar desde el exterior al que se refiere la norma, aspectos que si puede sancionar, pero no tienen facultades la aduana para imputar infracción por la cuestión vinculada a la falta y/o ingreso tardío de divisas, cuya competencia ha sido asignada al Banco Central de la República Argentina (Carta Orgánica) y facultades que establece la ley 19.359 ‘Ley de Régimen Penal Cambiario, texto ordenado 1995’ (Dto. 480/95)”.

“[q]ue la CSJN en la causa ‘Legumbres SA y otros’ (Fallos 312:1920) señaló que ‘las funciones aduaneras comprenden las facultades necesarias para controlar la concurrencia de los supuestos que regulan los gravámenes aduaneros o fundan la existencia de restricciones o prohibiciones a la importación y exportación. Pero tal aseveración no puede ser entendida en el sentido de que la delegación en la aduana de cualquier otra función de policía económica puede constituir la actividad que se delega en una actividad aduanera. El legislador ha valorado la importancia que dentro de las funciones estatales reviste el control económico en materia cambiaria al sancionar el régimen correspondiente (ley 19.359) y ha conminado a las conductas que lo afectan con las sanciones que ha considerado adecuadas y suficientes para su protección. El hecho de que por razones prácticas el órgano que ejerce ese control lo haya delegado parcialmente en otro organismo de la administración mediante un acto administrativo, no puede tener virtualidad para cambiar la naturaleza del control que se ejerce y que está en la base de los bienes jurídicos que pretende proteger el derecho penal cambiario y, el derecho penal aduanero solo puede tomar en consideración aquellas funciones específicas de la actividad aduanera”.

“[q]ue asimismo cabe señalar que el exportador en la destinación de exportación, debe indicar el banco interviniente (campo Opciones Nivel Gral. del PE) y conforme resulta del art. 1 de la resol 1281/02, la AFIP a través de la página web -sistema SECOEXPO- pone a disposición de las entidades bancarias y del Banco Central de la República Argentina, una herramienta de consulta en la que éstas visualizarán las ‘destinaciones de exportación’ registradas en las Aduanas con embarque cumplido, a fin de que estas entidades determinen el cumplimiento de las obligaciones relativas a la negociación de divisas que establece la Comunicación ‘A’ nº 3473 (BCRA) y emitir constancia del cumplimiento del exportador o denunciarlo ante el Banco Central”.

“[q]ue por lo anterior y demás normas del Banco Central de la República Argentina que regulan la cuestión y en las que se exponen según la mercadería diferentes situaciones (y excepciones) respecto del ingreso de divisas (comunicado 3473, 3493, 4250, 4569, 5010, 49799, entre otros) ratifican la falta de competencia de la aduana con relación a la cuestión cambiaria”.

II. Que contra dicho pronunciamiento a fs. 102/105 interpuso recurso de apelación y expresó agravios el Fisco Nacional, los que fueron contestados a fs. 111/115.

III. Sostiene la recurrente que para poder declarar la incompetencia, primero debe determinarse si la conducta es o no una infracción aduanera. El Tribunal Fiscal yerra en su apreciación porque no ha analizado con profundidad y detenimiento la figura típica, la conducta y lo que ha dicho la jurisprudencia de la Corte.

Considera que sólo si concluye que no hay infracción aduanera podría llegar a decirse que la Aduana es incompetente; no antes.

Apunta que, aun suponiendo que la apreciación vertida por su parte en el párrafo anterior es errónea o sencillamente no debilita el pronunciamiento apelado, el fallo ha omitido tratar el corazón del planteo fiscal: la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Indica que el a quo no hizo ninguna aplicación ni mención del precedente del Máximo Tribunal “Bunge y Born”, de 1998.

En este contexto, precisa que, al momento de dictarse el fallo antes citado, no existía la obligatoriedad de ingreso y negociación en el Mercado de Cambios de las divisas provenientes de la exportación de mercaderías. Si en dicho contexto la Corte determinó la importancia de la correspondencia entre los importes emergentes de las declaraciones y los resultantes de las operaciones realizadas, la doctrina sentada tuvo que haberse vigorizado a partir del decreto 1606. En segundo lugar, y en directa referencia a la cita del caso “Legumbres”, el Tribunal nada dijo sobre otra defensa esgrimida por el Servicio aduanero al trabar la Litis: “Bunge y Born” es posterior a “Legumbres”, de modo tal que cualquier tipo de referencia respecto al último precedente ameritaba algo más que su simple cita.

En definitiva, entiende que el Tribunal Fiscal de la Nación debió explicar las causas que lo condujeron a neutralizar el caso asido por el servicio aduanero. No resulta un dato soslayable, el hecho de que su parte haya acompañado a la contestación de demanda el recurso de apelación ante el Tribunal Fiscal de la Nación que terminara en el fallo de Corte citado.

Postula que esto indica que de ningún modo podía la Sala E desconocer los antecedentes más íntimos de “Bunge y Born”. Y también significa que, cuando la Corte dictó sentencia en dicha causa, consideró sus hechos: la Aduana de San Lorenzo había imputado al exportador la conducta tipificada en el art. 954, ap. 1, inciso c) del C.A. La variación en el flete había originado un ingreso distinto al que correspondía. En este caso, el ingreso también fue distinto al que correspondía. Cero es distinto al 100% declarado.

Expresa que, sin embargo, lo más interesante, es el segundo párrafo del punto IV.2.b) del escrito de apelación presentado por los mismos abogados (Estudio Carena) en aquella causa (TF nº 7.584-A). Concretamente dijeron: “[c]uando el art. 954 se refiere al importe que efectivamente correspondiere, está aludiendo al monto en divisas que el importador o exportador estaban obligados a cursar por el Mercado Oficial de Cambios”.

Insiste en que si estamos ante una opinión jurídica, por qué negarle entidad. Si esto se afirmó en vigencia del decreto 530, actualmente debe ser potenciado, tal como se busca con el precedente de Corte. Nuevamente, nada dijo el juzgador. Al hablar del decreto 530/91 8en aquella apelación), afirmó el mismo Estudio carena que “entre las normas derogadas, sin lugar a dudas, cabe computar el inciso c) del art. 954 del Código Aduanero […] ahora bien, no existiendo obligación alguna de ingresar pagos del exterior como contraprestación de las exportaciones, no existen ‘ingresos’ que puedan resultar distintos a los que correspondieren…”. A contrario sensu, la competencia debe volver a surgir con el dictado del decreto 1606/01, “anulando” la “derogación tácita” a la que se hizo referencia. A partir de la entrada en vigencia del decreto 1606, vuelven a existir ingresos que pueden resultar distintos a los que efectivamente correspondieren, aludiendo al monto que el exportador está obligado a liquidar.

Añade que si lo expuesto no bastare, “Bunge y Born” continuó agregando afirmaciones favorables a la postura aduanera. En el considerando 9º), la Corte dijo: “…a la luz de los alcances que cabe asignar a la norma infraccional en examen –explicitados en los anteriores considerandos- sería inaceptable entender que un régimen de libertad cambiaria implique que las exportaciones no suponen un ingreso desde el exterior para el exportador, independientemente del modo como éste decida disponer sea en el lugar que fuere- del dinero que recibe” (Fallos: 322:355; 321:1614; 315:929).

Destaca que aquí reposa la competencia aduanera, motivo por el cual los dos casos mencionados provenientes del Fuero en lo penal Económico tampoco llegan a conmover la más alta directriz en el tema.

Aduce que paralelamente la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha enseñado que el art. 954, apartado 1, inciso c) debe ser interpretado desde una “amplia perspectiva” (fallos: 322:355), técnica ignorada por el tribunal jurisdiccional administrativo.

Sobre estos rieles es obligatorio preguntarse si el ingreso de cero dólares no es una diferencia en menos. Si se declaran U$S 100 y se ingresaron U$S 100, no hay –en principio- objeción alguna que formular. Si el valor declarado fue de U$S 100 y se ingresaron U$S 90, hay objeción que formular; lo mismo para el ingreso de U$S 80, U$S 70, U$S 60, U$S 50, U$S 40, U$S 30, U$S 20, U$S 10, U$S 0.

Expone que si el máximo Tribunal aseguró:

– Que sería inaceptable entender que un régimen de libertad cambiaria implique que las exportaciones no suponen un ingreso desde el exterior para el exportador (y ni siquiera estamos actualmente ante tal régimen).

– Que no puede resultar indiferente a la Dirección General de Aduanas la fiscalización de la correspondencia entre los importes emergentes de las declaraciones comprometidas por quienes actúan en dicho ámbito y los atribuibles a las operaciones efectivamente realizadas.

– Que el art. 954, apartado 1, inciso c) debe ser interpretado desde una “amplia perspectiva”.

Apunta que nadie niega que, tal como lo asevera el Tribunal Fiscal, la función del servicio aduanero sea “…el control sobre el tráfico internacional de las mercaderías que ingresan egresan hacia o desde el territorio aduanero”. Sin embargo, esta manifestación olvida una responsabilidad orbitante, sentada en “Bunge y Born”.

Argumenta que en lo que concierne a la validez de la IG DGA nº 02/2012, cabe resaltar que su texto tuvo por objeto uniformar criterio, ordenar. De hecho, cada paso procesal tomado por la Aduana encuadra en el Código Aduanero por remisión expresa.

Por ello no se explica tanta insistencia con esta instrucción ordenadora y ninguna mención a la actividad desplegada por la contraparte, referenciada en la contestación de demanda. Se habló hasta el hartazgo del derecho de defensa pero, llamativamente, en ninguna de las sedes han intentado los apoderados de la exportadora dar cuenta de los hechos que le habrían impedido liquidar las divisas en el mercado de capitales.

IV. Que mediante la Resolución-Fallo nro. 455 del 9 de diciembre de 2013 el Administrador de la Aduana de San Pedro condenó a la firma Atanor S.C.A. al pago de una multa de $ 156.142,37 en orden a la infracción prevista en el art. 954 inc. c) del Código Aduanero respecto de la declaración inexacta en la destinación de exportación 08 060 EC03 000214-C.

Tuvo por acreditado que la actora no efectuó el ingreso de las divisas correspondientes a la destinación incumpliendo con los plazos dispuestos en la Resolución 120/03 de la Secretaría de Industria, Comercio y Minería y lo estipulado en el decreto 1606/01. Consideró que de acuerdo a lo declarado ha incurrido en una transgresión al principio de veracidad y exactitud de la manifestación contenida en la declaración comprometida y concluyó que la firma era responsable de la infracción prevista en el art. 954, ap. 1º inc. c) del Código Aduanero.

V. Que el art. 954 del Código Aduanero, ubicado en el capítulo destinado a regular las “declaraciones inexactas y otras diferencias injustificadas”, dispone que quien, para cumplir cualquiera de las operaciones de importación o de exportación, efectuare ante el servicio aduanero una declaración que difiera con lo que resultare de la comprobación y que, en caso de pasar inadvertida, produjere o hubiere podido producir alguna de las consecuencias que enumera, será sancionado con la pena de multa que para cada presupuesto prevé.

Ello es así, toda vez que en el régimen del Código Aduanero, la declaración aduanera debe contener según la destinación de que se trate, la posición de la mercadería, la nomenclatura arancelaria, la naturaleza, especie, calidad, estado, peso, cantidad, precio, procedencia y toda otra circunstancia para permitir la correcta clasificación y valoración de la mercadería (arts. 234 y 332). Los datos incorrectos que se aporten en tal sentido tipifican la infracción comentada.

Que, ha de recordarse que la declaración -como principio- es inalterable de modo que una vez registrada compromete la responsabilidad de quien la presenta; de donde resulta claro que si bien la norma prevé distintas consecuencias, lo cierto es que el hecho tipificante de la infracción es uno y de naturaleza objetiva: la declaración inexacta.

VI. Que el Alto Tribunal al examinar el art. 954 del C.A. destacó que el bien jurídico tutelado es “el principio de veracidad y exactitud de la manifestación o declaración de la mercadería que es objeto de una operación o destinación de aduana” (confr. causas “Frigorífico Rioplatense” -Fallos 315:929- y “Subpga”-Fallos 315:942). Asimismo, afirmó en los mencionados precedentes que de “la confiabilidad de lo declarado mediante la correspondiente documentación reposa todo un régimen dirigido a evitar que al amparo del régimen de exportación o importación, en su caso, se perpetren maniobras que lo desnaturalicen y perviertan”.

VII. Que el artículo citado, en el inciso c) sanciona a quien ante el servicio aduanero efectúe una declaración que difiera con el resultado de la comprobación, es decir, que sea “inexacta”, y que en caso de pasar inadvertida, produjere o hubiere podido producir “…el ingreso o egreso desde o hacia el exterior de un importe pagado o por pagar distinto del que efectivamente correspondiere”.

En cuanto al alcance de dicho precepto, la Corte Suprema ha sostenido “….no puede dejar de ponderarse que la función primordial del organismo aduanero consiste en “ejercer el control sobre el tráfico internacional de mercaderías” (art. 23, inc. a) del Código Aduanero), cometido para el cual no puede resultar indiferente la fiscalización de la correspondencia entre los importes emergentes de las declaraciones comprometidas por quienes actúan en dicho ámbito y los atribuibles a las operaciones efectivamente realizadas”.

Asimismo, señaló que “…es desde esta amplia perspectiva, que excede los fines estrictamente recaudatorios -tutelados por el inciso a) del art. 954- y se vincula y guarda coherencia con el ejercicio del poder de policía del Estado…., como debe apreciarse lo establecido por el inc. c) del citado artículo, cuyo texto, …no autoriza una interpretación contraria puesto que se refiere a importes distintos de los que efectivamente correspondiese -con lo cual obviamente abarca tanto a las diferencias en más como a las en menos- ya sea que se trate de operaciones o destinaciones de importación o de exportación”. (C.S. in re: “Bunge y Born Comercial S.A. (T.F. 7584-A) c. Administración Nacional de Aduanas”, del 11/6/98).

VIII. Que la integración material de la infracción prevista en el art. 954 inc. c), está dada por la concurrencia de la inexactitud que revela la declaración comprometida y las diferencias comprobadas -de calidad, cantidad, valor- mediante la revisión o el control de los documentos emitidos y la verificación de las mercaderías respectivas (en este sentido esta Sala -en su integración anterior- in re: “Siderca SAIC y Carlos F. Kohler (Desp. A) (TF 8408-A) c. ANA”, expte. nro. 10.435/97 del 23 de diciembre de 1999) y que la declaración inexacta hubiera podido producir un ingreso o egreso desde o hacia el exterior de un importe distinto del que correspondía

IX. Que, cabe advertir que en el sub examine, uno de los requisitos objetivos no concurre, por lo cual no se ha configurado la infracción contenida en el art. 954, ap. 1º inc. c) del C.A.

Y en este orden se debe tener especialmente en cuenta que la imputación formulada por el servicio aduanero no concierne de manera estricta a una deficiencia, omisión o vicio en la declaración, sino en la configuración de una circunstancia (la falta de ingreso de las divisas), cuyo control queda a cargo del Banco Central de la República Argentina, como autoridad fiscalizadora del cumplimiento de la normativa reglamentaria del ingreso de divisas provenientes de las operaciones de comercio exterior restablecido por el decreto 1606/01.

Nótese que el factor de atribución objetivo establecido en la norma citada, refiere a cualquier elemento de la declaración susceptible de afectar el control y fiscalización de las operaciones que lleva a cargo el servicio aduanero, y que son aquéllos precisamente mencionados por la jurisprudencia invocada por el apelante.

Si bien es cierto que basta la mera probabilidad de que el pago hacia el extranjero efectivamente se realice para tener por configurada la infracción (esta Sala, in rebus: “Smurfit Kappa de Argentina S.A. (TF 24942-A) c. DGA”, Expte Nº 17155/12, sentencia del 21/6/12; “Rio Chico S.A. (TF 29758-A) c. DGA”, Expte Nº 27.551/2012, sentencia del 18/9/12), el artículo sanciona a quien ante el servicio aduanero efectué una declaración que difiera con el resultado de la comprobación, es decir que sea “inexacta” -y que como consecuencia de tal deficiencia resultaren diferencias en los importes pagados o por pagar- que es precisamente aquél factor objetivo no configurado, pues como bien señaló el a quo, en tanto los elementos de la declaración (posición, valor, cantidad, cantidad, origen, precio, entre otros) fueron correctos, no ha mediado tal inexactitud.

A esta altura es preciso advertir que en punto al contenido de la declaración, tampoco se ha hecho cargo -siquiera en mínima medida- de un argumento relevante desarrollado por el Tribunal a quo, relativo a la inexistencia de inexactitud en la declaración, por manera que en este sentido el sustento de la decisión apelada permanece incólume y por lo mismo el recurso ha de considerarse desierto en este aspecto.

Así, no cabe más que concluir que no se ha verificado una declaración inexacta encuadrable en el inc. c) del art. 954 del C.A. porque la tipificación del ilícito atribuido requiere la discordancia entre la declaración formulada ante la Aduana y el resultado de la comprobación y ello no se ha configurado en autos, todo lo cual, desde esta óptica, es claro que no le asiste razón al apelante en su planteo.

Por lo expuesto; se resuelve: desestimar el recurso de apelación del Fisco de fs. 102/105 vta.. En consecuencia, se confirma el pronunciamiento del Tribunal Fiscal de la Nación en lo que fue materia de agravio. Las costas de esta Alzada se imponen a la demandada vencida (68, primer párrafo C.P.C.C.N.).

Regístrese, notifíquese y oportunamente devuélvase. — José Luis López Castiñeira. — Luis M. Márquez. — María Claudia Caputi

ConsultaFrecuente AFIP: ¿Cuál es el procedimiento para contestar el Requerimiento Fiscal Electrónico?

ID 16291597
¿Cuál es el procedimiento para contestar el “Requerimiento Fiscal Electrónico”?
03/02/2016 12:00:00 a.m.

 

El contribuyente y/o responsable sometido a fiscalización bajo esta modalidad deberá, dentro de un plazo de 10 días hábiles contados a partir del día siguiente a la notificación, contestar el “REQUERIMIENTO FISCAL ELECTRONICO” que se le formule.

A tales efectos deberá -por sí o por intermedio de persona habilitada en los términos de las RG 3713/15- acceder al servicio “AFIP – FISCALIZACION ELECTRONICA” – Opción “CUMPLIMIENTO DE REQUERIMIENTO FISCAL ELECTRONICO”, disponible en el sitio “web” institucional (http://www.afip.gob.ar), ingresando el “NÚMERO DE FISCALIZACIÓN ELECTRÓNICA”, y contestar en línea el Requerimiento Fiscal Electrónico.

Asimismo, podrá adjuntar -por la misma vía y en formato “pdf”- la prueba documental que considere oportuno presentar y que no se encuentre en poder de este Organismo, tenga en cuenta que él o los archivos “pdf” que desee adjuntar deben estar ZIPEADOS en un único archivo, o bien tener un formato de comprensión permitido: 7z, bz2, gz, zip, rar, bzip, lzf, Z, tgz

A estos fines, el contribuyente y/o responsable deberá contar con la respectiva “Clave Fiscal”, Nivel de Seguridad 2 o superior, obtenida conforme a lo dispuesto por la RG 3713/15.

Efectuada la transmisión electrónica de datos, el sistema emitirá un acuse de recibo que será comprobante del cumplimiento dado al “Requerimiento Fiscal Electrónico”.

Fuente: Art. 3 y 4 RG 3416/12

 

El Blue vale otra vez más que el #Dólar oficial

Fuente: http://www.lanacion.com.ar

Javier Blanco
16.02.2016

Vuelta a la normalidad: el blue vale otra vez más que el dólar oficial

Luego de dos semanas “anómalas”, la brecha entre uno y otro precio vuelve a ser positiva

En la plaza cambiaria local podría decirse que ayer todo volvió a la normalidad.

Después de casi dos semanas, el dólar blue volvió a cerrar por encima del oficial, al avanzar 5 centavos su cotización para la venta (cerró a $ 15) en una jornada en la que el valor del oficial a nivel minorista se mantuvo estable (a $ 14,95), aunque en una rueda con mínimas operaciones por el impacto de un feriado en Estados Unidos.

Con la nueva suba, el billete para operaciones en negro volvió a mostrar el valor que tenía hace casi tres meses, después de haber tocado un mínimo de $ 13,90 el 21 de diciembre pasado y de haberse mantenido incluso por debajo del nivel del oficial desde el 3 de febrero.

Aquel día el blue llegó a ofrecerse a $ 14,39, es decir, a un centavo menos que lo que marcaba el minorista oficial.

Esa anomalía se acrecentó en las jornadas siguientes, cuando la brecha entre uno y otro valor del billete superó el 3% a favor del oficial con el paralelo tocando un piso de $ 14,25 en momentos en que el dólar en casas de cambio y bancos céntricos se ofrecía a $ 14,71 para la venta.

La trastienda

Todo tuvo que ver, según confiaron distintas fuentes de esa plaza, con la necesidad de hacerse de pesos que tuvieron algunas empresas con fuertes operaciones en negro y su decisión de no convalidar las elevadas tasas que les pedían para descontar cheques en el circuito informal, en días de marcada iliquidez.

“Esto las llevó a preferir liquidar parte de las tenencias acumuladas en moneda extranjera por varios días”, confiaron.

La mayor oferta de divisas, en un mercado con demanda mucho más retraída al haberse removido buena parte de las restricciones de acceso al oficial, hizo que el precio del blue retroceda y se estabilice.

Pero como eso ocurrió además en un contexto en que el Gobierno avaló una sostenida indexación del tipo de cambio, que promedió el 1% por varias jornadas, la brecha entre una y otra cotización se fue ampliando hasta quedar cerrada el viernes, día en que el valor del blue se recuperó un 3,1% de golpe.

Otra novedad fue que la cotización oficial del dólar dejó de subir tras haberlo hecho en 12 de las últimas 13 ruedas de negocios. Sin embargo, lo hizo en una jornada de mínimas operaciones (apenas se pactaron negocios por un total de $ 44 millones), lo que hace que los precios convalidados no se consideren muy representativos.

De este modo la brecha entre el dólar oficial y el paralelo vuelve a ser positiva aunque en un ínfimo 0,33%.

La Inflación de la Ciudad le da aún más impulso a bonos indexados

Fuente: http://www.ambito.com

Martes 16 de Febrero de 2016

Por: Pablo Wende

La pelea contra los precios

ES EL ÍNDICE QUE AJUSTA A LOS TÍTULOS CON CER.
•PROYECTAN UNA SUBA DEL 20% MEDIDA EN DÓLARES PARA ESTE AÑO.

El índice del 4,1% de inflación de enero que divulgó la Ciudad de Buenos Aires estuvo bien por encima de las estimaciones que había efectuado la mayoría de las consultoras para ese período. Pero lo más relevante es que ese dato tiene efectos concretos sobre el mercado financiero local. Este ajuste y los que se vienen le dan un mayor impulso a los bonos en pesos que ajustan por CER, ya que esta variable pasa a moverse de acuerdo con la inflación porteña por decisión del directorio del Banco Central. Esto será así hasta que el INDEC esté en condiciones de elaborar su propio IPC con datos de todo el país, algo que según el titular del organismo, Jorge Todesca, no sucederá hasta dentro de varios meses. “La fecha es septiembre, pero no descartamos hacerlo antes”, enfatizó.

Las expectativas de un cambio de Gobierno impulsaron a los bonos con ajuste CER el año pasado, al punto que le ganaron por amplio margen al recorrido que tuvieron otros, como los títulos dolarizados o los que ajustan por el tipo de cambio oficial. El año pasado subieron el 130% en pesos y casi un 100% teniendo en cuenta el tipo de cambio que surge de las operaciones de “contado con liquidación”. Tras esa espectacular suba, en enero estos activos se tomaron un descanso pero en febrero retomaron el rumbo alcista.

Durante años los bonos con ajuste CER fueron la “oveja negra” del mercado local. Nadie los quería debido a que el Gobierno kirchnerista venía subestimando el cálculo de la inflación prácticamente desde hace una década.

Según el economista Javier Mutal, de Jacob Financial, “los bonos que ajustan por CER podría subir este año otro 20% medidos en dólares. Hay que tener en cuenta -enfatizó- que haber reemplazado al índice nacional por el de la Ciudad de Buenos Aires significa que el ajuste de estos títulos es aún mayor”. Prueba de esto se dio en enero, demostrando que la inflación en la Ciudad de Buenos Aires estaría superando a la del resto del país. Pero la expectativa es que dicha tendencia se acentúe en los próximos meses. Esto se debe a que los ajustes de la tarifa de luz, por ejemplo, tendrían mucho más impacto en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano que en el resto de la Argentina, donde los subsidios son mucho más bajos o inexistentes. “Los títulos ajustan a una tasa de CER más un 4,5%, pero mi escenario es que vayan a niveles del 3% en abril o mayo, a medida que se vayan conociendo los futuros índices de la Ciudad”, señaló Mutal. De esta forma, además de la indexación los títulos también tendrían un salto en términos reales al achicar la tasa que pagan sobre la inflación.

Dentro de la lista de bonos que fueron emitidos en pesos con ajuste CER se encuentra el Par, Discount (ambos de muy largo plazo), pero también el Bogar 2018 y el PR13. Incluso el Tesoro está a punto de colocar bonos en pesos, pero en ese caso se utilizará como ajuste la tasa Badlar, que surge de los plazos fijos a nivel mayorista.

El interrogante que plantea esta situación es si el BCRA adoptó la posición adecuada al reemplazar transitoriamente el dato del IPC nacional por el de la Ciudad de Buenos Aires, justo en el período en el que se esperan los aumentos más fuertes.

Otra complicación que genera el cambio momentáneo de índice que debería medir el INDEC por el de la Ciudad de Buenos Aires es que resultará más complicado lanzar una nueva línea de créditos hipotecarios. Justamente Federico Sturzenegger está impulsando que la nueva unidad de medida se aplique también para el otorgamiento de créditos hipotecarios. Pero esto será más complejo si el índice de ajuste que se utiliza aumenta más que la inflación promedio del país, lo que encarecería exageradamente el costo de la cuota mensual.

El Cepo se levantó, pero continúan las trabas para varias operaciones

Fuente: http://www.iprofesional.com

16-02-2016 Hay opciones que el BCRA ya habilitó y que en los bancos todavía no están disponibles. Retirar divisas de cajeros en el exterior y girar y recibir dólares sin pesificarlos, dos casos.

Pasaron casi dos meses desde que se levantó el cepo cambiario y, sin embargo, aún existen varias operaciones que aunque según las normas están habilitadas, en la práctica todavía no se pueden llevar a cabo. Al menos, no en la mayoría de las entidades financieras del sistema.

Así sucede, por caso, con las extracciones con tarjeta de débito en el exterior. Desde el Banco Central (BCRA) confirmaron que no existe restricción normativa alguna para que quienes se encuentren en el extranjero retiren divisas con su tarjeta de débito por cualquier cajero, descontándolas de su cuenta en pesos, tal como lo harían en una operación de compraventa de dólares en el mercado local.

Sin embargo, todavía hay varios bancos del sistema financiero -muchos ellos grandes- que no han terminado de habilitar la operatoria. Hasta ahora, sólo Santander Río, Macro, BBVA Francés, Credicoop, Hipotecario, el Banco Ciudad y el Banco de Tucumán confirmaron a sus clientes que ya podían realizar la operatoria.

“Por ahora sólo se pueden extraer divisas contra una caja de ahorro en dólares. El Banco Central ya lo reglamentó, pero no tenemos todavía implementadas las extracciones contra las cuentas en pesos. Debería estar regularizado en marzo, aunque no tenemos fecha firme”, confirmaron desde un call center de un banco nacional de primera línea. “La decisión fue esperar a marzo, a que los clientes vuelvan de vacaciones, porque entendían que ya habían depositado sus dólares para los bancos, y los sistemas no permiten cambiar los fondos de una cuenta a la otra”, dijeron desde otro banco extranjero. La realidad es que en la mayoría de los bancos privados y públicos la respuesta fue prácticamente la misma.

Antes de que se instaurara el cepo, se podía extraer dinero de cualquier cajero en el exterior debitándolo de una caja de ahorro o cuenta corriente en pesos. Como entonces, ahora también los límites de extracción estarán dados por los fondos que tenga en la cuenta cada cliente o su límite de crédito (porque se podrían debitar de una cuenta corriente en pesos), además de los montos máximos diarios que fije por seguridad cada red de cajeros en el extranjero.

Pero la extracción de divisas con débito no es la única operatoria que todavía no terminó de restaurarse. Varios bancos tampoco terminaron de actualizar sus sistemas para poder recibir transferencias de clientes desde el exterior en dólares directamente a sus cuentas locales también en dólares. Ni para hacer giros a cuentas en el extranjero.

Según explicaron en el BCRA, quienes traigan dólares (declarados) del exterior ya no tienen la obligación de pesificarlos localmente, a no ser que se trate de una operación de comercio exterior. Pero no sería el caso de quien repatríe dólares para una operación inmobiliaria, para ahorro o simplemente para algún gasto local.

El problema en estos casos es que al pesificar sus divisas, quien trae dólares por ejemplo para una operación inmobiliaria, pierde por la diferencia cambiaría entre la punta compradora y la vendedora, además de la comisión que se lleva el banco por realizar la operación. Ya que para comprar un inmueble generalmente el vendedor le exigirá nuevamente los dólares.

“No es una operatoria que uno pueda hacer de forma individual, entrando al homebanking. Sino que acá está dentro de lo que es el área de comercio exterior”, respondieron desde un banco extranjero a La Nación. “Sí lo podés hacer mediante una operación denominada de ‘canje’, que tiene un costo del 2%. O si no, podes optar por vender los dólares y recomprarlos”, aclaró.

En un banco nacional de primera línea, en tanto, admitieron que todavía no estaba disponible la operatoria: “Estamos viendo los últimos detalles con el área de legales porque no son operaciones sencillas, sobre todo cuando se trata de transferencias de cuentas que no son espejo (de otro titular)”. “A veces los tiempos de los reguladores no son los mismos que los de las entidades”, se lamentaron.

En su intención de volver a la situación de octubre de 2011, previo el cepo cambiario, el BCRA habilitó también que quienes cobren jubilaciones en moneda extranjera las puedan cobrar en dólares en sus bancos locales. Hasta diciembre pasado, debían pesificarlas al tipo de cambio oficial. En estos casos, no obstante, la mayoría de los bancos ya estarían alineados con la nueva norma.