CB103877_120dpiTribunal: Corte Suprema de Justicia de la Nación

Fecha de Sentencia: 2014-11-11

Partes: Carreras, Aldo Omar y otros s/ defraudación contra la administración pública

Hechos:

En la causa en la que se investiga la comisión del delito de defraudación contra la Administración pública, fue opuesta excepción de falta de acción y cosa juzgada ne bis in idem, que fue rechazada. Esta decisión fue confirmada en todas las instancias al haberse rechazado las sucesivas apelaciones. Interpuesto recurso extraordinario, cuya denegación originó la queja, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó sin efecto el rechazo de la apelación federal

Sumarios:

En los supuestos en los que el recurso extraordinario se dirige a lograr la plena efectividad de la prohibición de doble persecución penal corresponde hacer excepción a la doctrina de la Corte Suprema según la cual no revisten calidad de sentencia definitiva las resoluciones cuya consecuencia sea la obligación de seguir sometido a proceso penal.

Texto de la sentencia:

C. 1574. XLIX.

RECURSO DE HECHO

Buenos Aires, noviembre 11 de 2014.

Considerando:

1°) Que el recurso extraordinario federal -cuya denegación dio origen a esta queja- fue interpuesto contra la resolución de la Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal que declaró mal concedido el recurso de casación deducido contra el fallo de la Sala II de la Cámara Criminal y Correccional Federal que confirmó la decisión de primera instancia que no había hecho lugar a la excepción de falta de acción y cosa juzgada ne bis in ídem interpuesta por la defensa de Ralph Matthias Kleinhempel.

2°) Que el a quo, sin atender a la sustancia real del planteo efectuado, desestimó la vía casatoria por considerar que el rechazo de una excepción de falta de acción no encuadraba en los supuestos de resoluciones recurribles que contiene el artículo 457 del ordenamiento adjetivo.

3°) Que el recurrente tacha de arbitrario lo resuelto puesto que encontrándose afectado un derecho federal susceptible de tutela inmediata, no se le atribuyó carácter de definitiva a la sentencia impidiendo así el examen de la impugnación.

4°) Que, como es sabido, la doctrina invocada por el apelante tiende a resguardar la defensa en juicio y el debido proceso, al exigir que las sentencias sean fundadas y constituyan una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a las circunstancias comprobadas de la causa (Fallos: 311:948, 2314, 2547; 312:2507, entre otros).

5°) Que en el sub lite se han vulnerado esos principios toda vez que la exclusión de la competencia del a quo se basa en una interpretación irrazonable del artículo 457 del Código Procesal Penal que no armoniza con las restantes normas del ordenamiento jurídico (conf. Fallos: 329:1541). En efecto, de acuerdo con jurisprudencia constante del Tribunal, corresponde hacer excepción a la doctrina según la cual no revisten la calidad de sentencia definitiva las resoluciones cuya consecuencia sea la obligación de seguir sometido a proceso penal, en los supuestos en los que el recurso se dirige a lograr la plena efectividad de la prohibición de la doble persecución penal (Fallos: 314:377, considerandos 3° y 4°, entre otros).

Por ello, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin efecto el fallo apelado. Hágase saber, acumúlese al principal y devuélvase. — Ricardo L. Lorenzetti. — Elena I. Highton de Nolasco. — E. Raúl Zaffaroni. — Juan C. Maqueda.