doctrina del dia
El derecho de la empresa y el mundo de los negocios avanzan a un ritmo cada vez mayor y las necesidades técnicas de la empresa son cada vez más complejas. Hoy el conocimiento general del derecho no es suficiente para solucionar los problemas que se presentan en la empresa y requiere de permanentes profundizaciones en ciertas áreas específicas e incluso de trabajos interdisciplinarios para poder cubrir sus necesidades.

El derecho empresario (y el rol de los contadores) debe captar las nuevas realidades de negocios y procurar sistematizar los ribetes económicos, contables y fiscales de cada negocio. Paralelamente, la propia estructura dinámica de los negocios y especialmente los cauces jurisprudenciales sobre los que se asientan muchos de los temas contables (y las soluciones que brindan los jueces) permiten ver una constante evolución del rol de los auditores, revisando —en ciertos casos y a la luz de la realidad actual— principios y bases que hace apenas unos años parecían sólidos.

Precisamente, por medio de la prestigiosa Editorial La Ley, los profesores Ernesto Eduardo Martorell y Demetrio Alejandro Chamatropulos, en su carácter de director y coordinador de una profunda obra, ponen a disposición de los profesionales de las ciencias jurídicas y económicas (y de los integrantes de la justicia comercial, jueces, peritos, técnicos, etc.) una herramienta útil para la interpretación de las diversas cuestiones que giran en torno a la auditoría. Y porque no, un medio para ahorrar esfuerzos a quienes se introducen al estudio de la parte general de algunas ciencias contables.

Como antesala al análisis de la obra cuyo comentario es nuestro principal objetivo, estimamos prudente comenzar por destacar algunas notas típicas de la obra en general.

Se trata de una obra especial (por su temática) con visión de completitud (en lo que respecta al escenario contable y técnico de la empresa). Es claro que el título (responsabilidad de los auditores) podría aludir a sólo a una visión de los presupuestos de la responsabilidad y los daños y perjuicios, pero el director focaliza el énfasis de la obra y lo circunscribe en la faz dinámica de la empresa, tanto en lo que respecta a la actuación, desarrollo y relaciones del contador y otros auditores, en orden a las distintas funciones y normativa, no sólo en lo jurídico, sino también en lo contable, en la función corporativa, balance social, sindicatura societaria, protección de los consumidores, defensa de la competencia, perspectiva económica, controles gerenciales, aspectos tributarios, bancarios, bursátiles, laborales, ambientales, informática, etc..

Los autores dedican algo más de tres mil páginas para el desarrollo de los temas más relevantes que la auditoría contables (y de diversa índole) presenta. Y lo hacen con soltura admirable; con una impecable metodología científica y un lenguaje técnico preciso —a la vez— que claro, lo que permite su rápida lectura y una fácil comprensión de cada uno de los temas examinados.

Se trata de una obra colectiva (en la que han participado importantes autores, contadores y abogados, entre los que se destacan, además del Director y del Coordinador, Eduardo Daniel Becher, Juan Carlos Cincotta, Eduardo Aníbal Chevel, Leandro J. Caputo, Graciela M. Scavone, Juan Carlos Viegas, Bernardo Carlino, Rodolfo G. Papa, Esteban Rópolo, Douglas R. Elespe, Natalia Keten, Ramiro Rubinska, Marcos Moiseeff, Gabriel del Mazo, Rubén Marasca, Roberto Oscar Britos, Cristian del Rosario, Carla Donato, Mariana Carolina Acosta Güemes, María Clara Pardo, Juan Angel Pardo (h), Angel Gurruchaga y Daniel Ricardo Altmark, pero que a diferencia de la mayoría de las obras colectivas no ha perdido la coherencia y uniformidad que debe tener este tipo de obras. La profundidad analítica, el enfoque jurídico y contable y el desarrollo de los capítulos es constante lo que le brinda un mayor valor a la hora de la pertinente consulta profesional.

Es una producción jurídica en la que cada tomo tiene una cierta independencia temática y permite la cómoda ubicación de los temas tratados en función del tema tratado.

Finalmente, el cuidado de edición, la encuadernación y otros aspectos de la obra hacen que su lectura, además de profunda y analítica, sea más agradable al profesional.

Es notorio como en la actualidad se han incrementado notablemente el número trabajos jurídicos —puntualmente— en lo que al ámbito del derecho comercial se refiere. Pero como contrapartida ha progresado también vertiginosamente la cantidad de obras insustanciales, intrascendentes, oportunistas e inútiles. “Tratado de la responsabilidad de los auditores” no es el caso, por el contrario, Ernesto Eduardo Martorell y Demetrio Alejandro Chamatropulos demuestran su recia voluntad de abordar con el máximo rigor el tema elegido, lo que patentiza —una vez más— la solidez de su formación sustentada en firmes anclajes académicos, la que —en esta ocasión— nos confirma una vez más su dominio respecto del derecho de la auditoría.

En fin se trata de un verdadero tratado, completo y exhaustivo (pero de lectura amena) y que resulta recomendable para profesionales (abogados, contadores, directores de empresas y síndicos) y profesores que se dediquen a los temas de auditoría y responsabilidad, por lo que no dudo en augurar nuevas ediciones.