Fallo del Día: HOMICIDIO. Mujer prendida fuego por su marido.Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, sala VI

Partes: C. M., S. s/ procesamiento

Fecha de Sentencia: 2013-10-31

El imputado debe ser procesado por el delito de tentativa de homicidio agravado por el vínculo, pues con las pruebas aportadas quedó conformado un cuadro incriminarte que acredita, con el grado de probabilidad necesario, que habría intentado dar muerte a su esposa, con conocimiento y voluntad, rociándola con alcohol para luego arrojarle un cigarrillo encendido

2ª Instancia.— Buenos Aires, octubre 31 de 2013.

I. Celebrada la audiencia y realizada la deliberación pertinente analizaremos el recurso de apelación interpuesto por la defensa de S. C. M. (fs. 152/158), contra el punto I del auto de fs. 125/131 que lo procesó en orden al delito de tentativa de homicidio agravado por el vínculo (arts. 80, inciso 1°, en función del 79 del Cód. Penal y 306 del Cód. Procesal Penal).

II. Luego de analizar los fundamentos expuestos por el magistrado instructor y contrastarlos con los elementos de juicio reunidos, concluimos que el auto de procesamiento es acertado.

La materialidad del hecho se corrobora con los informes médicos de fs. 107/108 y 112/113 de los cuales se desprende que la damnificada fue asistida el día del suceso en el Hospital Piñeiro con quemaduras AB y B en rostro, tórax, abdomen y miembro superior, por fuego directo después de ser rociada con alcohol. En el Instituto del Quemado se constataron quemaduras en su cuerpo en un 25%, 19% AB y 6% B grado III. Se determinó que su estado general era malo y que presentaba mano en garra y necrosis del 5° dedo, compromiso respiratorio y que su pronóstico era reservado.

Además sus condiciones psíquicas no eran buenas, razón por la cual el Dr. F. C. del Cuerpo Médico Forense a fs. 107/108 refirió que no se encontraba en condiciones de prestar declaración y que su estado de salud era crítico, con pronóstico reservado y riesgo de vida.

A través de la inspección ocular llevada a cabo in situ se encontró una botella de alcohol con la mitad de su contenido y un encendedor con restos de cabellos combustionados. En igual aspecto se halló ropa femenina en el piso del baño y, dentro del dormitorio, un fuerte olor a quemado junto con otro recipiente del mismo producto (ver fs. 11/12 y 88/96). La responsabilidad de C. M., por el momento y para esta etapa del proceso, se encuentra acreditada con el relato de M. A. P., quien a través de su hija pudo reconstruir lo ocurrido.

Así pudo conocer que esa noche el imputado habría llegado a la vivienda y que mediante empujones ingresó a su mujer a la habitación que compartían, cerrando la puerta con llave. Allí le habría propinado “patadas” en todo su cuerpo para luego rociarla con alcohol y prenderla fuego, al tiempo que le refería “ahora sí te quemo” (ver declaraciones de fs. 110/111 y 118/119).

Además el Cabo P. E. B. y el S. C. A. S., gendarmes que se presentaron en el lugar inmediatamente después, hallaron al imputado con indicios de “descamación en los antebrazos y la yema de las falanges de las manos” (ver fotos de fs. 91).

También la damnificada en estado de shock, golpeada y con el rostro quemado, les manifestó que había sido lesionada por su marido (ver fs. 2/3 y 4/5).

En igual sentido se manifestó R. A. O. L. F. (ver fs. 33 y 55/57).

Al menos por el momento resulta sugestivo que el imputado presente lesiones en sus manos que respondan a quemaduras de reciente data, con lo que bien puede inferirse que derivan del episodio en análisis (fs. 24 y 47). Es importante destacar que hemos sostenido que dada la amplitud probatoria contemplada en el artículo 16, inciso i) de la ley 26.485 de “Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales”, la ausencia de testigos no descarta la existencia del evento. No debe soslayarse que este tipo de conductas suelen llevarse a cabo en el ámbito de intimidad de la pareja (ver la causa Nº 710073314/2012 “H. N., H. ” del 10 de junio de 2013, entre otras). En cuanto al cuestionamiento de la defensa respecto a la calificación asignada, estimamos que no encuentra, por el momento, apoyatura en las constancias de la causa. Nótese que su postura se contrapone con los informes médicos mencionados. “Se ha dicho que se acepta el dolo directo y la doctrina admite compatibilidad con el dolo eventual, con el propósito de cuasar un daño en el cuerpo o en la salud, cuando el medio empleado en el caso podría razonablemente causar la muerte de la víctima, si la muerte fue realmente prevista como posibilidad del medio empleado” (BAIGÚN, David – ZAFFARONI, Eugenio R. “Cód. Penal y Normas Complementarias”, Tomo 3, Editorial Hammurabi, Buenos Aires 2007, p. 17). Lo que se verifica en el caso, pues C. M. con conocimiento y voluntad intentó matar a su esposa rociándola con alcohol y arrojándole un cigarrillo prendido. Aún sustentando hipotéticamente la ausencia de dolo directo, no puede descartarse su modalidad eventual pues es posible inferir que se habría representado el resultado acontecido y pese a ello decidió igualmente realizar la conducta. Así se conforma un cuadro incriminante que acredita con el grado de probabilidad de esta etapa la materialidad del evento y la intervención de C. M.

Recordemos que el auto de procesamiento “Si bien significa un avance en orden al conocimiento de la imputación, no requiere certidumbre apodíctica por parte del juez acerca de los extremos requeridos para decretarlo (…) Sólo exige elementos de convicción suficientes sobre la ocurrencia del delito y la intervención del imputado” (DALBORA, Francisco “Cód. Procesal Penal de la Nación”, p. 517, Ed. Abeledo Perrot, 1999. Citado en causa 29675 “B., C. M. ” del 12 de junio de 2013, entre otras).

En consecuencia y sin perjuicio de la calificación legal que en definitiva corresponda (art. 401 del catálogo procesal citado), el Tribunal resuelve: Confirmar el punto I del auto de fs. 125/131, en todo cuanto fuera materia de recurso. Devuélvase al juzgado de origen y practíquense las notificaciones en primera instancia. Sirva lo proveído de muy atenta nota de envío.— Mario Filozof.— Julio M. Lucini.— Ricardo M. Pinto.