Fallo clásico: Pérez de Smith, Ana M.Tribunal: Corte Suprema de Justicia de la Nación(CS)
Fecha: 26/12/1980
Partes: Pérez de Smith, Ana M.
Publicado en: La Ley Online;
Cita Online: AR/JUR/3434/1980

Sumarios:
1. Dentro del marco del ordenamiento jurídico argentino, y una vez agotado el procedimiento judicial del hábeas corpus el remedio de las situaciones de hecho referidas a desaparición de personas, no puede intentarse directamente ante la Corte, sin desmedro de la separación e independencia de poderes en que se basa nuestro régimen republicano de gobierno, por lo que el planteo es ajeno a la competencia originaria del tribunal (arts. 100 y 101, Constitución Nacional).
2. La autoridad suprema de los fallos de la Corte se basa sobre el supuesto de mantenerse dentro de los límites de su competencia. (Voto del doctor Black).
3. La facultad de los particulares para acudir ante los jueces en procura de tutela de los derechos que les asisten no autoriza a prescindir de los límites de la jurisdicción de la Corte Suprema -por excepcional que sea el caso-, cuyo respeto cuidadoso le está impuesto por la grave naturaleza de su función institucional como cabeza de uno de los poderes del Estado; sus decisiones, por lo mismo que es suprema, una vez adoptadas en el ejercicio de la competencia que la Constitución y la ley acuerdan, son finales. (Del voto del doctor Black).
4. Aunque el planteo de “hábeas corpus” efectuado escape -por no existir caso judicial concreto- a la competencia que acuerdan a la Corte Suprema los arts. 100 y 101 de la Constitución Nacional y 24 del decreto-ley 1285/58 (ADLA, XLI-C, 2901), ello no implica oponer un rigorismo formal a la denuncia sino limitaciones del poder jurisdiccional que derivan de la Constitución Nacional, o de su propia naturaleza, o de ordenamientos procesales que en sí no son repugnantes al sistema de garantía (Del voto del doctor Black).

Texto Completo: Buenos Aires, 26 de diciembre de 1980.

CONSIDERANDO:

Que resultan aplicables al presente caso los fundamentos dados por el Tribunal al resolver, el 20 de julio de 1978 y el 8 de noviembre de 1979, las causas P. 306 -XVII- y P. 243 -XVIII-, respectivamente, promovidas también por la aquí peticionaria.

Por las razones allí, expuestas, que se dan por reproducidas brevitetis causa, se resuelve no hacer lugar a lo solicitado. –

Adolfo R. Gabrielli. – Abelardo F. Rossi. – Elías P. Guastavino. – Cesar Black (según su voto).

VOTO DEL SEÑOR MINISTRO DOCTOR DON César Black:

CONSIDERANDO:

1°) Que en atención a la forma de esta presentación y a los términos de su petitorio, el primer punto a considerar es el relativo a la competencia del Tribunal para ejercer de ella cuando como aquí ocurre, el caso se suscita directamente ante sus estrados, toda vez que la autoridad suprema de los fallos de la Corte se basa sobre el supuesto de mantenerse dentro de los límites de aquélla.

2°) Que una firme y reiterada doctrina de los precedentes ha establecido que la facultad de los particulares para acudir ante los jueces en procura de tutela de los derechos que les asisten no autoriza a prescindir de los límites de la jurisdicción de la Corte Suprema -por excepcional que sea el caso-, cuyo respeto cuidadoso le está impuesto por la grave naturaleza de su función institucional como cabeza de uno de los poderes del Estado; sus decisiones por lo mismo que es Suprema, una vez adoptadas en el ejercicio de la competencia que la Constitución y la ley le acuerdan, son finales, (Fallos: 234:531; 235:662; 256: 208; 264:443; 269:405, entre otros).

3°) Que las motivaciones expuestas en esta solicitud impiden el ejercicio, por la Corte Suprema, de su competencia por no existir caso judicial concreto, por lo que el planteo efectuado escapa a la que le acuerdan, los arts. 100 y 101 de la Constitución Nacional y el art. 24 del decreto ley 1285/58. El reconocimiento de su incompetencia no implica oponer un rigorismo formal a la denuncia, sino limitaciones del poder jurisdiccional que derivan de la Constitución Nacional, o de su propia naturaleza, o de ordenamientos procesales que en sí no son repugnantes al sistema de garantías (sentencia del 22 de junio de 1978 en la causa “Mignone M. M. C. s/hábeas corpus”).

Por ello, se resuelve no hacer lugar a lo solicitado a fs. 12/18 por carecer la Corte Suprema de competencia para entender en el caso. – César Black.