SEGURO

Hechos: La sentencia de grado absolvió de responsabilidad a la aseguradora citada en garantía, al considerar que la póliza del seguro se encontraba vencida al momento de producirse el siniestro. La Cámara confirmó tal resolución.

1. — Habiéndose acreditado la inexistencia del seguro al tiempo de producirse el siniestro, por haber perdido su vigencia con anterioridad, se configura un supuesto de falta de legitimación pasiva de la aseguradora, que impide su condena por las consecuencias dañosas que deriven de aquél. [1]

2. — El plazo previsto por el art. 56 de la Ley de Seguros para que la aseguradora se pronuncie acerca del derecho del asegurado constituye una carga legal que deriva de la existencia del contrato, por lo que no rige en el caso de que la póliza se encontrara vencida al momento de producirse el siniestro. [2]

#NroFallo# – CCiv. y Com. Común, Tucumán, sala III, 2011/11/14. – Olivera, Luis Daniel c. Jaime Segundo Eduardo y otro s/ z- daños y perjuicios .

[Cita on line: AR/JUR/85143/2011]

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CONTEXTO NORMATIVO DEL FALLO

Ley nacional 17.418 (Adla, XXVII-B, 1677).

JURISPRUDENCIA VINCULADA

CONTEXTO DOCTRINARIO DEL FALLO

[1] Soto, Héctor Miguel, “Cargas, caducidades y exclusiones de cobertura en el contrato de seguro”, LA LEY 2004-D, 1167.

[2] Meilij, Gustavo Raúl, “La carga de pronunciarse sobre los derechos del asegurado”, LA LEY 03/08/2011, 1.

2ª Instancia.— San Miguel de Tucumán, noviembre 14 de 2011.

El doctor Ibañez dijo:

I. Vienen los autos para resolver el recurso de apelación interpuesto en autos por la actora (fs. 413) contra la sentencia de fecha 14//03/2008(fs. 401/405) y su aclaratoria de fecha 18/04/2008 (fs. 412).

Los agravios de la actora corren en memorial de fs. 427/429; siendo contestado únicamente por la Cía. asegurada citada en garantía a fs. 434/435, con lo cual y firme el proveído que dispone “Autos para Sentencia”, la presente causa queda en estado de ser resuelta.

II. Se queja la actora expresando que la sentencia del inferior en grado absolvió ilegítimamente de responsabilidad a la aseguradora citada en garantía por el asegurado, contrariando, con ello, la ley, como la verdad de los hechos.

Al respecto, expresa que la sentencia en crisis resolvió expresamente “…absolver a la citada en garantía, atento que la póliza celebrada con Jaime expiró el 11/03/98, encontrándose vencida a la fecha del hechos 22/03/98, ya que el asegurado no acreditó haber efectuado pagos posteriores, por lo que resulta responsables por los daños provocados al vehículo del actor”. Que ella no hizo una justa valoración de la obligación que consagra el art. 56 de la ley 17.418 y el art. 919 del C.C. (obligación de expresarse por mandato expreso e imperativo de la ley) en tanto ambos dispositivos determinan un plazo de caducidad inderogable y que corre a partir de la denuncia del siniestro por parte del asegurador. Que el transcurso del plazo de treinta días sin que la aseguradora haya hecho saber al asegurado el rechazo de responsabilidad por vencimiento de la póliza, implica aceptación del siniestro, el silencio de la segurador opera (ministerio legis), como manifestación de voluntad; implicando a su vez un derecho del asegurado y un impedimento para invocar defensas de liberación o exoneración de responsabilidad posteriores por parte de la aseguradora, tal cual lo hizo la aseguradora a fs. 71/72 de autos. En consecuencia, afirma, concretamente, que el transcurso del plazo de treinta días —antes citado— importa la aceptación tácita de la garantía comprometida, el comienzo del curso de los efectos de la mora, y, por ende, la imposibilidad de alegar cualquier tipo de causal que obste al cumplimiento de su obligación principal. Por último, precisa que el plazo de treinta días impuesto por la ley para que se expida la aseguradora se encuentra vencido con creces, ya que la fecha de la carta documento que contesta la aseguradora data del 04/04/98 (fs. 39), y la fecha de la contestación de la citación en garantía (fs. 71/72) lo fue el 14/12/98, o sea ocho meses después.

III. Las quejas se desestiman. Ello así, por cuanto la Mapfre Aconcagua Compañía de Seguros S.A, citada en garantía, en la oportunidad adecuada, esto es, de contestar la citación que se le efectuara, dedujo declinación de cobertura con fundamento en que el accidente se produjo cuando la póliza estaba ya vencida. Argumento considerado por la inferior en grado para fundar la absolución de la mentada Cía. de seguro.

El Tribunal comparte la manera en que se resolvió la cuestión materia de la presente queja, dado que es sabido que el contrato de seguro es, por esencia, contrato de duración, y que las modalidades normales que asume la extinción del vínculo son, en primer lugar, el cumplimiento del plazo acordado por las partes por el que se celebró el contrato o el presumido por la ley. En consecuencia, salvo pacto en contrario, el contrato se extingue a las 12 (doce ) horas del último día del plazo acordado (art. 18-1 de la LS) y esa extinción es automática (Cfr. CNCom., Sala C,15/5/1990, “Bloise, J. c La Meridional Cía. de Seg.”, constituyendo excepción a este principio el acuerdo de partes consistente en prorrogar la duración por un período de un año (art. 18-2, LS).Excepción no opera en en autos, puesto que no surge acreditada prórroga alguna de su plazo de vigencia.

En la especie, el a quo analizó minuciosamente la temática en cuestión la vinculada a la vigencia del contrato y al tiempo en que el citado convenio expiró, como asimismo valoró la pericial contable en donde se dejó en claro que la Póliza n° 137-0984326-01 estuvo vigente hasta las 12 horas del 11 de marzo de 1998 (ver punto c pericia obrante a fs. 289) ocurriendo el siniestro en fecha 23/03/98.

El agravio de la apelante fundado en que no se dio cumplimiento con lo normado en la artículo56 de la ley de seguro, se desestima, puesto que el plazo que dispone el asegurador para pronunciarse acerca del derecho del asegurado previsto en el art. 56 (LS), constituye una carga legal impuesta al asegurador que deriva de la existencia del contrato de seguro, por tanto hacen a los efectos de un contrato vigente; circunstancia no operada en la especie.

Más aún se advierte que la caducidad legal que establece la ley de Seguros se originan en diversos casos en los cuales el incumplimiento del asegurado es castigo con este instituto y hablar de incumplimiento importa hablar de contrato vigente, no aplicable al caso de autos.

Asimismo, se debe destacar que el artículo 56 no obliga a la aseguradora a pronunciarse sobre la vigencia del contrato, el cual, como se expuso, expira automáticamente cuando vence el plazo en el estipulado expresamente.

En definitiva, estamos frente a un supuesto probado de inexitencia de seguro al tiempo de producirse el siniestro por haber perdido su vigencia con anterioridad al mismo. Constituyendo un supuesto de falta de legitimación pasiva la negativa de la Cía. se seguros de su carácter de aseguradora del hecho motivo de la litis que impide su condena (Cfr. C.N.Civ., Sala F, 22/4/71, “E:D”,41-601; ídem, Sala G,18/4/91, LA LEY, 1991, n° 89.948; C.Civ. Junín, 22/3/86, LA LEY, 1986-E, 183. Jurisprudencia citada por Meilij en Seguro de Responsabilidad Civil, pág. 169.

Al respecto se ha sostenido que “ Existe una diversidad de efectos entre la ausencia y la insuficiencia de seguro: “ la primera lo liberará de toda responsabilidad, es decir, de garante y obligación y la segunda limitará cuantitativamente el monto de su responsabilidad” (Cfr. Soler Aleu,”La citación en garantía del asegurador, ED, 24-999).

Ahora bien, el hecho de que la aseguradora se haya confundido y procedido a rechazar por extemporáneo y por reticencia el reclamo del asegurado, en los términos de la carta documento obrante a fs. 39, sin advertir que en realidad el contrato había vencido es irrelevante para producir la modificación del fallo en crisis, toda vez que el momento oportuno para asumir su actitud defensiva es al contestar la citación que se le cursa en el proceso y no antes.

Es que para que exista responsabilidad de la aseguradora constituye un presupuesto la existencia del contrato de seguro, pero si éste ya se ha extinguido por vencimiento del plazo, la aseguradora no debe responder.

Conforme se ha expresado “cuando transcurre el plazo sin que medie manifestación alguna del asegurador, la ley interpreta este silencio como una manifestación tácita a favor del derecho del beneficiario a percibir la indemnización o la prestación convenida. Así lo dispone la parte final del art. 56 LS, indicando que la omisión de pronunciarse importa aceptación” (Meilij, Seguro de Responsabilidad Civil, pág. 113).

Pero para que esta disposición resulte aplicable, deben darse las calidades de asegurador y beneficiario, “por lo que no regirá respecto de situaciones en que no se advierta una relación asegurativa” (Meilij, Seguro de Responsabilidad Civil, pág. 113), como ocurre en la especie en la que el contrato de seguro ya no se encontraba vigente a la fecha del siniestro.

IV. Las costas de la alzada se imponen a cargo de la recurrente vencida (art. 105, 106 procesal).

Es mi voto.

El doctor Avila dijo:

Que estando de acuerdo con los fundamentos dados por el Sr. Vocal preopinante, se adhiere a los mismos, votando en igual sentido.

Por el resultado de la votación consignada precedentemente, se resuelve: I. Confirmar las sentencias de fechas 14/03/2008 y fecha 18/04/2008(fs. 401/406 y fs. 412) cuanto fuera materia de agravios II. Costas como se consideran. III. Oportunamente regulación de honorarios. Hágase saber.— Carlos M. Ibáñez.— Augusto F. Avila.